Hablar del barrio Huaico Hondo es hablar de un barrio nacido desde abajo. Sin documentos oficiales y con generaciones enteras levantando sus hogares a fuerza de trabajo y solidaridad, el sector se convirtió en uno de los más tradicionales de Santiago del Estero. "Huaico Hondo no tiene fecha de fundación porque nació como asentamiento", explicó Guillermo Gauna, docente y vecino del barrio. Según relató, los primeros asentamientos comenzaron a principios de 1900, cuando obreros que trabajaban en la excavación del Canal San Martín empezaron a quedarse. "Ellos mismos que cavaban el canal se iban asentando a los costados", recordó.
Durante muchos años, la historia del barrio se mantuvo solamente a través de relatos orales. Todo comenzó a reconstruirse cuando una sobrina política de Gauna realizó una tesis sobre Huaico Hondo y descubrió que casi no existían registros escritos. "Solo encontramos algunos datos de la parroquia y del Club Estudiantes", contó. A partir de esa investigación comenzaron encuentros entre vecinos, conversatorios y reuniones culturales que terminaron impulsando la oficialización del cumpleaños del barrio. Finalmente, el Concejo Deliberante aprobó el 7 de septiembre como fecha aniversario de Huaico Hondo.
Luisa González nos invita a su casa y, entre preparativos para un almuerzo tradicional, cuenta que los fines de semana siguen siendo tradicionales las reuniones alrededor de las empanadas caseras, el pollo a la parrilla y el pescado asado, costumbres que todavía forman parte de la identidad barrial. Sin embargo, también señalaron algunas preocupaciones actuales, como la inseguridad y la aparición de basurales en distintas esquinas del barrio. "Antes había más vida familiar en las calles y más encuentros entre vecinos. Eso nos gustaría recuperar", lamentó.
Pese a los cambios y al paso del tiempo, Huaico Hondo conserva algo que sus habitantes defienden con orgullo: la memoria colectiva.
El Linyerita: Historia del hombre humilde que se convirtió en mito de Huaico Hondo
En Huaico Hondo hay historias que pasan de generación en generación. Algunas sobreviven en las sobremesas familiares, otras en las canciones populares. Pero pocas lograron convertirse en símbolo del barrio como la del Linyerita. Según contaron, el Linyerita era un hombre humilde que recorría la zona y cuya muerte trágica marcó profundamente a la comunidad. Con el tiempo comenzaron a crecer historias alrededor de su figura, alimentadas por vecinos que aseguraban haber recibido favores o cumplido promesas luego de visitarlo. La historia tomó aún más fuerza cuando Fortunato Juárez, uno de los máximos referentes culturales de Huaico Hondo, decidió escribirle una canción. Según vecinos que viven cerca de su monumento, el compositor trabajaba junto a Carlos Infante en la antigua Fandet y, según relataron vecinos, fue después de sufrir varias caídas en la rotonda donde se encontraba el santuario que surgió la inspiración. "Parece que el Linyerita quiere que le escriba una canción", habría dicho Fortunato en aquel momento.
Lee también:
Huaico Hondo, cuna de música, fútbol y encuentros populares
Vecinos recordaron que durante décadas las calles estuvieron llenas de carnavales, guitarreadas y encuentros familiares. Uno de los grandes emblemas del sector es Club Atlético Estudiantes, fundado en 1913. "No era solo fútbol, también era contención social", cuenta doña Elvecia Ledesma. Los tradicionales carnavales de Estudiantes quedaron grabados en la memoria popular. "Era una fiesta para todo el barrio". La música también marcó la historia de Huaico Hondo. Entre los nombres más recordados aparecen Fortunato Juárez, Carlos y Adela Saavedra.