La tristeza invadió los corazones de cientos de santiagueños tras confirmarse el fallecimiento de Walter Daniel Cejas Cáceres, a quien todos en la Capital conocían cariñosamente como el "Chuña". El histórico formador deportivo y empleado municipal dejó un legado inmenso, marcando a fuego a generaciones de vecinos tanto en las calles de la ciudad como en las canchas de básquet de la provincia.
El adiós de su segunda casa
El hecho tomó estado público cuando las redes sociales comenzaron a llenarse de sentidos mensajes de despedida. Desde el Club Atlético Belgrano emitieron un emotivo comunicado para lamentar la partida del entrañable profesor. Fue allí donde el "Chuña" moldeó a innumerables niños que hoy "llevan con orgullo los valores aprendidos", según reza el texto institucional.
Fue entonces que exalumnos y padres volcaron sus sentimientos, recordando su infinita paciencia y dedicación. "Profe Chuña querido, me quedo con todos esos recuerdos de niño en el club, fuiste una excelente persona", escribió uno de sus discípulos. Otro de los tantos mensajes lo definió como un "incansable formador de jugadores" y un verdadero "amante del básquet formativo". Las profundas muestras de dolor también se replicaron en el ámbito del Smata, donde supo impartir sus enseñanzas deportivas con la misma pasión de siempre.
Más allá de la pelota naranja, Cáceres construyó una trayectoria intachable en la Dirección de Tránsito y Transporte Urbano. Sus compañeros de la repartición municipal recordaron con gratitud su amabilidad constante y su "espíritu solidario".
Según los relatos de quienes compartieron largas horas de trabajo a su lado, el "Chuña" era un hombre de "perfil bajo", muy pausado para hablar y siempre dispuesto a dar una mano en cualquier operativo. "Un señor muy amable y respetuoso, siempre tuvimos la suerte de conocerlo", destacó una vecina en las plataformas digitales, resumiendo a la perfección el sentir de toda una comunidad que hoy llora la partida de una "bella persona".