La ciudad despertó con campera y bufanda en la antesala de su gran fiesta. De acuerdo a lo que prevén los sistemas de medición para nuestra provincia, la jornada arrancó bien fría, con marcas térmicas que oscilaron entre los 9 y los 12 grados durante las primeras horas de la mañana.
Sin embargo, el sol asomará de a ratos para entibiar las calles del centro. Para la hora de la siesta, se espera que el termómetro alcance su tope máximo de 21 grados, acompañado por vientos moderados del sector noreste que podrían llegar a soplar con velocidades de hasta 22 kilómetros por hora.
Pero la atención de todos está puesta, lógicamente, en la noche. Para los miles de santiagueños que se volcarán a las calles para vivir la tradicional vigilia por el 473° aniversario de la Madre de Ciudades, el tiempo será un aliado, aunque no habrá que descuidarse. Hacia las últimas horas de este viernes, la temperatura descenderá hasta rondar entre los 15 y 16 grados, con un cielo que se mantendrá con nubosidad variable. El clima ideal para salir a celebrar en familia, eso sí, con una buena campera a mano.