La emblemática figura de San La Muerte, ubicada en La Bajada, en Santiago del Estero, continúa despertando devoción, respeto y también múltiples interrogantes entre visitantes y fieles, especialmente por uno de sus rasgos más particulares: el denominado “tercer ojo”.
Este elemento simbólico, visible en la estatua, posee distintas interpretaciones dentro de la religiosidad popular del norte argentino, donde la figura de San La Muerte mantiene una fuerte presencia espiritual y cultural.
Para numerosos creyentes, el tercer ojo representa protección espiritual, vigilancia permanente frente a energías negativas y la capacidad de percibir amenazas o injusticias ocultas.
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Otros devotos sostienen que simboliza sabiduría, poder sobrenatural y una conexión más profunda con fuerzas espirituales, fortaleciendo la imagen del santo popular como guía y protector.
La estatua de La Bajada, convertida en un punto de referencia para promesantes y visitantes, refleja el sincretismo religioso que caracteriza esta devoción, donde cada símbolo adquiere un valor especial según las creencias populares.
De esta manera, el tercer ojo se posiciona como uno de los detalles más llamativos de esta representación santiagueña, reforzando el misterio y la fuerza espiritual que rodean al culto de San La Muerte.