Sebastián Freites, referente del gremio de la Dirección Nacional de Vialidad, lanzó una dura advertencia sobre la situación que atraviesa el organismo y sus trabajadores, al denunciar un “desfinanciamiento total”, salarios congelados desde hace más de un año y un marcado deterioro en el estado de las rutas del país.
En diálogo con el programa Actualidad Política de LV11, el dirigente sostuvo que más del 60% de la red vial nacional se encuentra en estado malo, una situación que, según advirtió, “va a seguir empeorando” si no se revierten las actuales políticas.
Freites remarcó que los trabajadores viales llevan 17 meses sin aumentos salariales, con ingresos que rondan los 900 mil pesos, lo que deja a gran parte del sector por debajo de la línea de pobreza. “El trabajador pone de su bolsillo para poder cumplir con su tarea”, afirmó.
Además, denunció que el Gobierno nacional retiene fondos específicos destinados a Vialidad, lo que impide realizar tareas básicas como mantenimiento de maquinaria, compra de insumos o provisión de combustible. “No podemos reparar equipos ni garantizar condiciones mínimas de trabajo”, explicó.
El referente sindical también alertó sobre una fuerte reducción del personal. Según detalló, el organismo pasó de tener unos 5.200 trabajadores a poco más de 4.200 en la actualidad, producto de retiros voluntarios, renuncias y despidos. “Es un proceso planificado de vaciamiento”, aseguró.
En ese sentido, recordó que ya en 2001 se intentó desmantelar Vialidad y advirtió que la situación actual es incluso más grave. “Sin Vialidad, el país se detiene: afecta al turismo, la producción, la salud y la seguridad vial”, enfatizó.
Por último, Freites pidió a la sociedad tomar conciencia del rol estratégico del organismo y reclamó la liberación de los fondos que, por ley, le corresponden para garantizar el mantenimiento de las rutas en todo el territorio nacional.