El instituto IERAL, perteneciente a la Fundación Mediterránea, sacó a la luz un informe sobre el desempeño fiscal de las provincias argentinas entre los años 2023 y 2025, y los resultados consagran de manera contundente el modelo de administración santiagueño.
El dato definitivo que reflejan los números oficiales es contundente: Santiago del Estero recuperó el primer puesto absoluto en el Ranking de Indicadores Fiscales en este 2025. Nuestra provincia, que ya había tocado la cima en 2023 y había quedado segunda durante el reajuste del 2024, volvió a subirse al escalón más alto de la Argentina.
El logro adquiere un valor doble si se mira el contexto general, donde el mapa nacional muestra realidades alarmantes, con provincias vecinas y patagónicas sumergidas en el fondo de la tabla debido a sus severas crisis financieras. El informe desmenuza diez indicadores clave, entre los que sobresalen el resultado financiero positivo, el bajísimo nivel de endeudamiento y una envidiable autonomía de recursos.
Récord absoluto en obras públicas
Pero si hay un ítem donde Santiago directamente aplastó a la competencia y marcó una distancia abismal, es en el gasto de capital, que no es otra cosa que la inversión real en infraestructura, escuelas, rutas y plantas potabilizadoras para la gente. Los gráficos del IERAL son demoledores, nuestra provincia destina un impactante 25,4% de su presupuesto total a la obra pública, liderando cómodamente el pelotón nacional.
Para tomar dimensión de la magnitud de este porcentaje, el promedio consolidado de todas las provincias juntas apenas llega al 8,5%. Santiago triplica la media nacional y mira desde muy arriba incluso a la opulenta Capital Federal, que destina el 19%, o a La Pampa que se plantó en el 14,8%. Mientras en el resto del territorio argentino las obras se paralizaron por completo, el suelo santiagueño se consolidó como una enorme colmena en plena actividad.
Un oasis frente al déficit general
La investigación de la Fundación Mediterránea enciende luces rojas para la economía federal, advirtiendo que, tras el severo ajuste del 2024, la gran mayoría de las cuentas provinciales volvieron a deteriorarse de forma preocupante en 2025. A nivel general, las erogaciones aumentaron un 6,5% frente a unos ingresos que apenas crecieron el 2,9% en términos reales, provocando un inevitable regreso al déficit financiero masivo.
En medio de ese tembladeral económico, donde el gasto corriente devora los presupuestos de casi todo el país, Santiago del Estero se erige como un verdadero oasis verde en el mapa del IERAL. El manejo equilibrado, ordenado y eficiente que caracteriza a la gestión local le permite a la provincia autofinanciarse, mantenerse lejos de las garras de las deudas asfixiantes y, fundamentalmente, seguir transformando la realidad de los vecinos con fondos propios.