En el marco de la contienda electoral, Jorge Mussetti, candidato del espacio Primero Santiago, ha puesto sobre la mesa una lectura de la ciudad que desafía la mirada oficial. Según el candidato, la Capital santiagueña atraviesa una fractura profunda, convirtiéndose en lo que él define como "dos ciudades en una". Esta disparidad, sostiene, no es fruto del azar, sino el resultado de un modelo político que ha priorizado una estética de vidriera en el centro mientras postergaba las necesidades básicas de los sectores populares.
Mussetti denuncia que este crecimiento desigual ha profundizado las brechas sociales, dejando a la deriva a numerosos sectores." Mientras los recursos públicos se concentran en la zona céntrica y los circuitos turísticos —espacios que el candidato reconoce como valorados por la ciudadanía—, barrios como el 8 de Abril o el barrio La Católica padecen la falta de servicios que, a estas alturas de la historia, deberían ser una realidad garantizada". El diagnóstico es claro: a su entender, existe una desatención deliberada hacia la infraestructura barrial. "Santiago vive en dos planos distintos, hay barrios olvidados por el modelo actual", remarcó.
Para el candidato, estamos ante un modelo de gestión agotado que se extiende por ocho años, durante los cuales el descuido de la infraestructura esencial ha sido la norma. Problemas fundamentales como "el estado de las calles, la deficiencia en la iluminación pública y la carencia de nomenclatura adecuada en los barrios periféricos" son, para Mussetti, "las pruebas irrefutables de una administración que ha perdido el contacto con las necesidades reales de los vecinos que habitan fuera del anillo céntrico".
Uno de los pilares de la plataforma de Mussetti es la reforma urgente del transporte público, al que califica como uno de los puntos críticos de su plan de gobierno. El candidato cuestiona la "ineficiencia del sistema actual" y sostiene que el municipio cuenta con las herramientas legales necesarias para revertir esta situación. "El municipio entrega una concesión y el empresario debe cumplir condiciones; es una cuestión de voluntad política y control estatal", enfatizó.
En su visión estratégica, Mussetti plantea que las funciones municipales deben ampliarse hacia ámbitos donde hoy el Estado brilla por su ausencia, siendo la seguridad una de las prioridades. Inspirado en modelos de gestión como el de San Miguel, en Buenos Aires, propone la creación de una policía municipal. Esta fuerza dotaría al municipio de una capacidad de prevención activa, buscando que la seguridad deje de ser un tema ajeno a la órbita de las autoridades locales.
Al ser consultado sobre el contexto macroeconómico, Mussetti no esquivó la complejidad del momento nacional. Advirtió sobre las graves consecuencias que el ajuste está teniendo en los ingresos de los jubilados, la crisis que atraviesa el sector universitario y el preocupante cierre de comercios. Frente a este panorama de incertidumbre, el candidato sostiene que su propuesta se diferencia por una planificación eficiente del gasto y la defensa de un Estado municipal presente.
En conclusión, su plataforma se presenta como una alternativa para romper con la inercia de una gestión que, a su entender, "no logra resolver lo que el mercado tampoco atiende". Su propuesta busca "un Estado que articule soluciones, que esté cerca del vecino y que entienda que la verdadera modernización de la ciudad", de forma que garantice la calidad de vida en cada uno de los barrios.