Eduardo Sotelo, profesor de Educación Física y especialista en autismo, brindó el viernes 26 de septiembre pasado la charla "Educación física y autismo: ¿Cómo trabajar en nuestras clases?", en el Fórum Centro de Convenciones.
La propuesta fue enmarcada en la 15ª Feria del Libro de Santiago del Estero.
Sotelo abordó la inclusión de estudiantes con autismo y la construcción de espacios "que sean para todos y no solamente para uno".
El profesor comentó —en diálogo con Nuevo Diario— que "en este tipo de charlas se acerca un público bastante variado; sobre todo porque hay poca información".
"Buscan cómo acompañar a ese niño o niña que, tal vez, les presenta un desafío distinto", deslizó.
El especialista acusó que actualmente "el tema es llegar a una buena información".
"A veces, conectar la información con el conocimiento no es tan sencillo. Yo, siendo profesor y especialista, tengo la posibilidad de vincularme desde otro lugar, a diferencia de un profesional de la salud, que no está en la escuela y no vive la 'cultura escolar'", justificó.
El también director de diplomaturas en inclusión educativa y autismo advirtió que tanto las familias como los docentes "vienen en busca de respuestas y soluciones".
"Expresan que representé un poco a su hijo, a la vida de su hijo o a lo que sienten ellos. Proponemos cómo pensar ese proceso del niño o cómo romper las barreras que el propio contexto construye. Se juegan intereses distintos. Siempre digo que cada vez que me paro en un escenario frente a familias o docentes probablemente esté defendiendo derechos", analizó.
El empleado en el Instituto de Formación Docente de River Plate aseguró que "la actividad física lo es todo".
"Nosotros, de grandes, nos juntamos a jugar a la pelota para después tomar o comer algo y compartir socialmente. La actividad física, el juego, es lo que nos termina uniendo. Hoy, el gran desafío es que los chicos y las chicas vuelvan a jugar en los parques, en las plazas, en los barrios, en los lugares donde nosotros conocimos a nuestros amigos. Cuando hablamos de torneos, es la primera vez que viajan solos o es la primera vez que experimentan una competencia. Todos deberíamos pasar por esto", sugirió.
Vale mencionar que Sotelo trabaja con personas con autismo hace 20 años.
"Las personas con discapacidad nos dan la posibilidad de replantear nuestras decisiones como docentes. Empecé con ellos de casualidad: el primer trabajo que tuve fue en un Centro Educativo Terapéutico. Con los años, me di cuenta de que siempre me gustó trabajar con poblaciones altamente vulnerables. Lo que más me apasionó fue cómo construir y equiparar oportunidades", reconoció.
Por último, el profesor le pidió a la sociedad "trabajar en una mirada amplia del semejante".
"Todos tenemos miradas y realidades distintas. Todos comunicamos nuestras necesidades, pero a veces son subestimadas porque nos provoca miedo lo distinto, lo diferente. En el mundo se ve al otro como una amenaza, y eso es altamente destructivo, porque nosotros, como sociedad, avanzamos en comunidad. Las personas con discapacidad vienen a decirnos que debemos contemplar al otro con su realidad y que hay otros que están en desigualdad social y que necesitan de otros para poder equiparar esas oportunidades", concluyó.