Lucas Schaerer, periodistas especializado en religión y que tiene varias coberturas en la ciudad del Vaticano en su haber, manifestó ayer que “lo que está haciendo (el papa) Francisco es poner el foco en Santiago del Estero como ejemplo”, en diálogo con el equipo de Nuevo Diario.
Schaerer aseguró que el consistorio celebrado por el Sumo Pontífice trajo “novedades tremendas”, y una de ellas tuvo que ver con el nombramiento de Vicente Bokalic Iglic, arzobispo de Santiago del Estero y primado de la Argentina, como cardenal.
“(Bokalic Iglic) Es muy conocido acá, en Capital y el conurbano (bonaerense). Dejó muy buenos recuerdos por estas tierras”, reconoció el periodista, que recordó el paso del arzobispo por Lanús, provincia de Buenos Aires, donde se crió, y por el Santuario de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, donde fue vicario parroquial y párroco.
Según el entrevistado, el Santo Padre, con este nombramiento, “está demostrando que la Iglesia de la periferia, con ejemplos muy concretos, va a sanar y resucitar a las diócesis del centro del país”.
“Santiago tiene todos estos gestos: la Iglesia primada, la primera Santa mujer y jesuita... Todo para hacer una Argentina que sane, que mire al pueblo, que se ponga en salida y peregrine”, analizó sobre la mirada hacia la periferia.
Schaerer dijo, sobre la figura de Santa Mama Antula: “No era religiosa y, encima, era mujer, y esto no es menor. Siendo joven salió, peregrinó y fue con los jóvenes y los puso espalda con espalda con los ricos, con los poderosos”.
El periodista, que entendió que “ser cardenal quiere decir que uno da la vida por Jesús”, deslizó que el Papa “ya dijo que si viene a la Argentina quiere ir a Santiago”.
Schaerer publicó en C5N, donde colabora: “La designación del ‘Esloveno’, como llaman algunos a este hombre de 72 años, nacido en la localidad bonaerense de Lanús, y formado en la espiritualidad de los vicentinos (su ordenación sacerdotal y episcopal fue en el santuario de la Medalla Milagrosa del barrio porteño de Parque Chacabuco que conduce la congregación fundada por San Vicente de Paúl, que tiene su carisma en los descartados, los sin techos, de las ciudades) demuestra que Francisco puso el foco en tierras santiagueñas, que parió en el año 1730 a una mujer, no religiosa, llamada Mama Antula, el nombre quichua de María Antonia Paz y Figueroa, que en febrero de este año fue canonizada y se convirtió en la primera santa argentina”.