El Defensor del Pueblo de la ciudad Capital, Luis Ger, expresó su profunda preocupación y malestar ante la parálisis en la atención de los médicos de cabecera que prestan servicios para PAMI. En una reflexión marcada por la dureza de sus términos, el funcionario provincial vinculó este conflicto directamente con las políticas de ajuste que lleva adelante la actual gestión nacional, asegurando que el sistema de salud para los jubilados atraviesa una crisis de desatención sin precedentes.
Para Ger, la interrupción de los servicios médicos no es un hecho aislado, sino la consecuencia de un desinterés sistemático por la salud pública. “Es una falta de empatía absoluta contra uno de los sectores más golpeados durante estos últimos años, que son nuestros jubilados y los adultos mayores”, manifestó con indignación. Según su visión, el sector pasivo está siendo utilizado como variable de ajuste, ignorando la vulnerabilidad propia de este grupo etario.
El ombudsman capitalino fue más allá al señalar que la problemática trasciende lo administrativo para convertirse en una cuestión de desidia gubernamental. “Parece que el problema, o mejor dicho, la cuestión de la salud no le importa al Gobierno nacional”, disparó Ger. El funcionario sostuvo que la falta de respuestas a los prestadores médicos termina impactando de manera directa en el acceso a recetas, consultas y seguimiento de patologías crónicas que no pueden esperar.
En su análisis, el Defensor del Pueblo remarcó que la situación actual ha escalado a un nivel de gravedad institucional que pone en jaque la seguridad social del país. Ante la imposibilidad de miles de santiagueños de acceder a su derecho básico a la salud, Ger no dudó en utilizar una frase contundente para describir el panorama: “Reitero, la patria está en peligro”. Con esta expresión, buscó alertar sobre el quiebre del contrato social que el Estado debe mantener con sus ciudadanos más frágiles.
Asimismo, Ger instó a las autoridades correspondientes a normalizar el vínculo con los profesionales de la salud para evitar que el conflicto se cobre vidas. Explicó que los médicos de cabecera son el primer eslabón de contacto y que, sin ellos, el sistema colapsa, derivando la demanda a hospitales públicos ya saturados. La falta de pago o la desactualización de honorarios que motiva el paro es, según sus palabras, un reflejo de la falta de sensibilidad social que impera en la Casa Rosada.
Finalmente, el funcionario reafirmó su compromiso de seguir acompañando los reclamos de los jubilados desde la Defensoría del Pueblo. Aseguró que se agotarán las instancias institucionales para exigir que PAMI cumpla con sus obligaciones y garantice la cobertura prestacional. La jornada cerró con un llamado a la reflexión colectiva sobre el trato que la sociedad y el Estado brindan a quienes dedicaron su vida al trabajo y hoy se encuentran desamparados frente a la enfermedad.