En una jornada marcada por el fervor popular, Eduardo Mizoguchi, creador de la emblemática Marcha de los Bombos, encabezó esta mañana la columna sur, que inició su concentración en el tradicional punto de encuentro ubicado a la altura del arco de ingreso a la ciudad Capital, sobre avenida Belgrano.
Acompañado por cientos de santiagueños y turistas, Mizoguchi lideró el recorrido que año a año reúne a miles de personas en defensa de la identidad cultural y la música folclórica de Santiago del Estero. Bombistas, guitarristas, bailarines, agrupaciones gauchas y familias completas se movilizaron por la avenida principal con bombos legüeros, banderas y vestimentas típicas, en una muestra de unión y celebración.
Durante el trayecto, la columna fue secundada por la comunidad de San Esteban, que aportó su energía y colorido a una de las expresiones populares más representativas de la provincia. Al ritmo de chacareras y vidalas, los participantes se dirigieron hacia el centro santiagueño, donde confluirán con las demás columnas que parten desde distintos puntos de la ciudad y localidades cercanas.
La Marcha de los Bombos se ha convertido en un símbolo de resistencia cultural y una manifestación colectiva de amor por la tierra, la música y la memoria popular. Cada año suma más participantes y se consolida como una celebración que trasciende fronteras provinciales, convocando a personas de todo el país.
Mizoguchi, impulsor de esta movilización desde sus inicios, destacó en reiteradas ocasiones el valor de la participación espontánea y comunitaria que caracteriza a la marcha: “Esto no es un espectáculo, es un acto de amor por Santiago y por lo que somos”, expresó en ediciones anteriores.
Eduardo Mizoguchi, creador de la Marcha de los Bombos, a Nuevo Diario:
"La marcha ya es un hito: 23 años y se sigue festejando de esta manera. El pueblo sigue apoyando".
"Es un sentimiento que el santiagueño tiene de por sí. Lo lleva en la sangre, en los genes. Estamos compartiendo la música y todo el colorido de Santiago del Estero. Esto es lo que mueve al público y lo emociona".
"La marcha significa Santiago del Estero. Es el corazón del santiagueño, que es netamente folclórico, terrenal y que siente de una manera especial su idiosincrasia. A lo que el santiagueño le falta en paisaje, lo compensa en sentimiento y esencia, y eso es lo que mantiene a la marcha