Trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) pararon ayer "en señal de alerta", en gran parte del país.
Un observador meteorológico (prefirió resguardar su identidad por miedo a represalias) en el SMN, en Buenos Aires, relató –en diálogo con Nuevo Diario–: "Llevamos a cabo un paro de actividades frente al aviso de despidos; el número es tan sustancial que implicaría una reducción de los productos no solo del servicio meteorológico, sino también en una serie de sectores de la sociedad".
Según trascendió, habría un plan de despidos en toda la Argentina: alcanzaría a 240 empleados, es decir, a cerca del 30% del personal civil del organismo.
"Habría cierres de estaciones meteorológicas del interior; cierres de los aeropuertos en horarios nocturnos; se involucrarían vuelos sanitarios; material sensible para la toma de decisión en el 'agro'; la soberanía en la Antártida; la pesca; el turismo… Son muchos los sectores implicados", advirtió.
El observador acusó que Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado de la Nación, está detrás del plan.
"(Alejandro) Tamber, quien trabaja con él (Sturzenegger), visitó el edificio del SMN y determinó aleatoriamente áreas donde recortar, sin conocer las actividades o los productos que se desarrollan y el alcance que tienen", expuso.
El profesional comentó que en el área de las estaciones trabajan con 100 personas menos "para tener un plantel óptimo", es decir, "el mínimo".
"En base a eso, ya se redujeron los planes de labor. Recordemos que solo en las estaciones idealmente deberían funcionar las 24 horas, los 365 días del año, y actualmente no es así. Se habla de un proyecto de modernización, con estaciones automáticas; pero la realidad es que para que eso se lleve a cabo se requiere una gran inversión de la que no hay ningún indicio; y por otro lado, no hay personal para darle sostenibilidad ni seguimiento", explicó.
Para el entrevistado, "la opción más sostenible" es "mantener el cupo de observadores, incluso incrementarlo".
"Un observador gana cerca de $800.000 por un cargo operativo, con turnos de noche y feriados. Es una opinión personal: es una medida sin criterio, solo con el fin de tener un titular que diga que se hicieron recortes en el Estado, cuando el gasto que lleva este personal es ínfimo y lo que aporta a la economía y al desarrollo de las actividades de la sociedad es inmenso", sugirió, y añadió: "Quiero destacar que, sin los datos meteorológicos, los aeropuertos no pueden operar. Estamos hablando de una medida sin análisis de las consecuencias. Quienes estamos tapando las faltas de personal somos los trabajadores que hacemos horas de más, incorporando funciones de compañeros ya despedidos en el recorte anterior. Seguimos trabajando desde nuestras casas para sostener a la institución por el apego que tenemos a nuestro trabajo".
La situación en Santiago del Estero
Unos 10 observadores trabajan en el Servicio Meteorológico Nacional, en la sede de Santiago del Estero: seis civiles en ciudad Capital y cuatro en Las Termas de Río Hondo. En su gran mayoría, fueron contratados por el Artículo 9 de la Ley Marco de Regulación de Empleo Público Nacional (N° 25.164): son agentes de la administración pública argentina con vínculos laborales transitorios.
Un observador meteorológico (también prefirió resguardar su identidad por miedo a represalias) se comunicó con Nuevo Diario y adhirió: "Nos pagan un sueldo como administrativos, y nada que ver: elaboramos datos en base a la meteorología (...) Es una situación difícil que a todos nos duele (...) La mayoría tiene hijos y familias que mantener (...) Es el único trabajo que tenemos (...) De nosotros depende el aterrizaje y el despegue de los vuelos (...) Me duele muchísimo ver sufrir a mis compañeros; he llorado muchísimo de la bronca; me afecta (...) No entiendo por qué nosotros, que somos tan pocos... Llegar a este extremo... Es una situación muy fea".