Rodrigo Miranda se reunió el martes 15 de julio pasado con sus amigos a comer asado.
En medio del jolgorio, surgió la pregunta: "Che, 'Pillo', ¿cuándo te vas a casar?".
Rodrigo, sin titubear, respondió: "Estaría bueno para la vigilia por el cumpleaños de Santiago; de paso, aprovecho los fuegos artificiales, jaja". A sus "cómplices", como los definió en una entrevista con Nuevo Diario, les agradó la idea.
Rodrigo -29 años, cadete de una rotisería, domiciliado en el barrio Primera Junta- está en pareja hace casi nueve años con Soledad Juárez -26, agente penitenciaria, del Reconquista-. "Seguimos enamorados como el primer día, pero con unos kilos de más", expresó entre risas.
Ambos concurrieron hace tres meses a un casamiento. Soledad agarró el ramo. El cadete, por su parte, pensó: "Esta es una señal, ahora me toca a mí".
"El miércoles (23 de este mes) fui a comprar el cintillo con mi papá. No sabía cómo esconderlo. Llegué a casa, me bajé de la moto y ahí entró otro cómplice: mi amigo 'Roqui', el kiosquero de al lado, quien me lo guardó hasta el jueves", relató.
La pareja asistió a la vigilia por el 472° aniversario de la "Madre de Ciudades", celebrada en la plaza Libertad. Disfrutaron de los shows, y cuando el reloj marcó la hora 0, Rodrigo se inclinó sobre su rodilla izquierda y le propuso matrimonio a Soledad. Fuegos artificiales de por medio y bullicio mediante, "Sole" dio el sí.
"Me sentí el hombre más feliz y afortunado del mundo. Fue el 'sí' más lindo que escuché en mi vida. Ella significa todo. Llegó justo en el momento preciso: yo venía de perder a un ser querido, a mi hermano menor, José Luis. Ella llegó para acompañarme con ese dolor tan grande, y por eso elegí que sea el amor de mi vida. Es una gran persona, con un gran corazón. Tiene sencillez y humildad", reconoció el novio, que anticipó que se casarán por civil el viernes 5 de septiembre y por iglesia el sábado 4 de abril de 2026.