El presidente del Superior Tribunal de Justicia, Dr. Federico López Alzogaray, resaltó la tarea de los jueces de paz no letrados en toda la provincia e instó a continuar con la capacitación permanente, para que sean nexo entre instituciones y ciudadanos, a fin de intervenir con acciones directas tendientes a evitar la escalada de conflictos de diversa índole, tanto vecinales como familiares.
En el marco de una política impulsada por el titular de dicho tribunal, de fortalecer el rol de los jueces de paz en el interior santiagueño, es que se efectuó este acto en que se les entregó certificados de cursado de instancias introductorias y entrenamiento en el marco de la formación básica en mediación comunitaria, otorgada por el Ministerio de Justicia de la Nación.
En la oportunidad, lo acompañó en el estrado la Dra. Gabriela Álvarez, Coordinadora e Inspectora de Justicia de Paz No Letrada, encargada de promover el accionar de los jueces de paz y su articulación con diferentes organismos judiciales y otras entidades, tanto públicas como no gubernamentales.
En el mensaje que brindó el Dr. López Alzogaray a los presentes en el SUM del Palacio de Tribunales, aseveró que "hemos comenzado a través de la mediación, la cual entendemos que es lo más cercano a la actividad comunitaria, pero también hemos remarcado que los jueces de paz tienen facultades notariales, jurisdiccionales y como amigables componedores. Esto posibilita una atención inmediata en el lugar del problema y lo que hacemos, a través del CEJUPAZ, es tratar de fortalecer la institución y que cada juez comprenda y advierta los problemas de su lugar".
Por otra parte, dijo que "nuestro obstáculo suele ser la distancia, por lo que la descentralización es clave en una provincia tan extensa como la nuestra. Se ha buscado fortalecer la Justicia de Paz en el interior, a través de los Centros Judiciales que tenemos en Monte Quemado, Frías, Las Termas, Añatuya, La Banda y Capital".
En otro orden, se refirió a los proyectos sobre los que se está trabajando, considerando que más del 36% de la población santiagueña reside en zonas rurales, donde la figura del juez de paz tiene una singular relevancia en la comunidad a la que pertenece.
Al respecto, señaló: "Queremos que la Justicia de Paz se integre de manera definitiva al Poder Judicial, lo que creemos que va a contribuir muchísimo a poder tener una relación más fluida".
"Esto implica insertarnos en la estructura activa del Poder Judicial, con organismos como el CeMARC (Centro de Medios Alternativos de Resolución de Conflictos), la Oficina de Violencia, que están en la labor de prevenir y no actuar sobre el hecho ya consumado", manifestó.
"También —agregó— tenemos un proyecto para que en la educación pública de la provincia se introduzca la mediación como materia de estudio". En el cierre de su alocución, el magistrado dijo que "agradezco el esfuerzo que hicieron para capacitarse y tenemos el compromiso de brindarles los medios para su labor y activar la relación con otras instituciones, como los municipios y comisiones municipales".
Por su parte, la Dra. Álvarez agradeció en primer lugar a los jueces de paz, familiares, que los acompañaron, así como al presidente del Superior Tribunal de Justicia.