El equipo de Nuevo Diario dialogó ayer con diversos profesionales (fonoaudiólogos, psicopedagogos, profesores de educación especial y acompañantes terapéuticos), en el marco del inicio del ciclo lectivo 2026.
Los cinco entrevistados reflexionaron sobre la enseñanza a personas con discapacidad y la convivencia en las aulas, entre otros temas, y brindaron recomendaciones a docentes, directivos y familias.
"La inclusión no es solo un objetivo pedagógico, sino un compromiso"
A Camila Toledo, fonoaudióloga, le pareció "fundamental" hablar "desde la empatía" y explicar la diversidad funcional y "establecer normas de convivencia que integren, respetando particularidades y promoviendo la participación de todos".
"La inclusión no es solo un objetivo pedagógico, sino un compromiso cotidiano que se construye con palabras, acciones y decisiones compartidas", expresó.
Para Toledo, "las escuelas deberían encontrarse en condiciones edilicias aptas para la diversidad funcional, no solo motora"; asimismo, "acompañar la jornada escolar con apoyos visuales en las aulas y en cada espacio de la institución" para brindar "mayor previsibilidad" y favorecer "la organización de los estudiantes, especialmente de aquellos que presentan dificultades en el lenguaje o la comunicación".
La fonoaudióloga destacó que "la información visual cuenta con el beneficio de su permanencia en el tiempo" y facilita "la accesibilidad cognitiva".
"La adaptación se construye con anticipación, organización y coherencia"
Xiomara Roldán, psicopedagoga, consideró que el "inicio del ciclo lectivo requiere preparar emocionalmente el proceso".
Según Roldán, "la adaptación no ocurre por sí sola: se construye con anticipación, organización y coherencia"; por lo tanto, "es fundamental restablecer rutinas, anticipar cambios y promover espacios donde los chicos construyan autonomía".
La psicopedagoga instó a las familias a "brindarle (a los niños) herramientas" y evitar "la sobreprotección", puesto que "limita experiencias".
"Acompañar y sostener expectativas hace que ellos puedan creer en sus posibilidades. La confianza que les brinden impacta directamente en la disposición al aprendizaje. Es importante que busquen y promuevan el diálogo fluido con la escuela, ya que es necesario el trabajo en conjunto", deslizó.
La licenciada les sugirió a los docentes/directivos: "La inclusión no se improvisa cuando aparece la dificultad; se prevé desde la planificación".
"Interiorizarse sobre el diagnóstico del o los alumnos con discapacidad"
Lucía Coronel, profesora de educación especial, les pidió a los docentes "interiorizarse sobre el diagnóstico del o los alumnos con discapacidad" que tendrán.
"De esa manera, les va a resultar más fácil buscar estrategias puntuales para poder disminuir o eliminar las barreras al aprendizaje. Por ejemplo, que el aula sea accesible en cuanto a organización, ubicación, etcétera", analizó.
Coronel recomendó "crear actividades con distintos niveles de complejidad", "ser flexibles a la hora de evaluar" y "saber escuchar al equipo que acompaña al alumno", así como también "preparar al resto de los compañeros fomentando el compañerismo, la diversidad, la empatía y el respeto".
La profesora les solicitó a los directivos y miembros de la comunidad educativa "facilitar la accesibilidad edilicia y comunicacional" y "coordinar reuniones entre equipo, familia y docentes".
"Para que exista una inclusión, es importante la planificación previa. Hay un concepto erróneo: se cree que el estudiante debe adaptarse a la institución educativa, pero es al revés", cerró.
"Aprenden en casa cómo interpretar la diferencia"
Nicolás Torres, profesor de Educación Especial, entendió que "el docente es una figura central en el proceso de inclusión" y que "cada familia tiene un rol muy importante" porque "los niños aprenden en casa cómo interpretar la diferencia".
"Su mirada, sus expectativas y sus estrategias pedagógicas inciden directamente en la experiencia del estudiante", explicó.
De acuerdo con Torres, "se deberían tener en cuenta: priorizar a la persona por sobre el diagnóstico, reconocer fortalezas y potencialidades y entender que inclusión no significa bajar contenidos, sino diversificar estrategias".
"Mantengan comunicación constante"
Yanina Luna, acompañante terapéutico, aconsejó a los docentes "fomentar una cultura basada en el respeto, la empatía y la igualdad de oportunidades".
"Es esencial eliminar barreras, aceptar la enseñanza, tener materiales y tiempo para evaluar y trabajar en colaboración con la familia y, sobre todo, con especialistas para enfocarse en las capacidades y no solo en las limitaciones del estudiante", mencionó.
A las familias, Luna les dijo: "Mantengan comunicación constante con los maestros para reforzar en casa las destrezas que se están aprendiendo en la escuela".