Apresan a un cuatrero y le secuestran cuchillos y dinero en su automóvil
Dos cómplices del sospechoso lograron darse a la fuga ante el arribo de la Policía.
Dos cómplices del sospechoso lograron darse a la fuga ante el arribo de la Policía.
La damnificada pudo brindarle a la Policía datos del sospechoso, que finalmente fue detenido.
El damnificado dormía la siesta cuando le golpearon la puerta y le contaron que acababan de ver salir corriendo desde su domicilio a dos mujeres.
Tras ingresar al local durante un fin de semana largo y adulterar las grabaciones de las cámaras de seguridad para no ser visto, se llevó dichos instrumentos y luego los denunció como "extraviados". Es marido de una escribana bandeña.
La víctima es un comerciante de 56 años y del barrio Mariano Moreno. Pudo ver cómo el delincuente le abría la puerta del acompañante, sacaba la mochila y se daba a la fuga en moto, aunque no logró alcanzarlo.
Ocurrió esta madrugada en una vivienda de calle Antenor Álvarez al 1000, del barrio Huaico Hondo. Se lo sustrajeron desde la ventana, sin ingresar al domicilio.
Uno de los compradores, de buena fe, le brindó a la Policía información sobre el sospechoso.
Después de comprobar que la batería que el acusado tenía en su poder no era la misma que se había denunciado como robada, y que la víctima de apellido Pérez no reconocía dicho objeto como suyo, la magistrada decidió liberarlo.
La víctima, una mujer de apellido Soria, indicó que no había ninguna abertura de la casa violentada, y que al domicilio solo ingresan tres trabajadoras domésticas y parientes cercanos.
La Justicia santiagueña ordenó dos allanamientos de manera simultánea en la zona oeste de la Capital. Mientras los sospechosos son investigados por otros hechos delictivos de la zona.
El comprador realizó la entrega del aparato a la Policía. Mientras se procura apresar al sospechoso.
La mujer radicó la denuncia y señaló su descendiente como presunto responsable. En una vivienda del mismo barrio, un vecino entregó el elemento y dijo que se lo había comprado al joven.
Lo adquirió de un sujeto de apellido Ferrari por $15.000. Este le dijo que necesitaba dinero para remedios de su madre enferma, y delante de ella lo desbloqueó y bloqueó varias veces, para demostrar que era suyo.
Los efectivos de la Comisaría 47ª recorrían el barrio El Paraíso cuando un vecino los alertó sobre el presunto ilícito. Torrez, el damnificado, radicó la denuncia.
Con autorización judicial y mediante el uso de herramientas adecuadas, entraron por la fuerza a una vivienda donde dieron con el maleante, e apellido Blanco.