Por estos días, conseguir un medicamento, una prestación médica o una autorización se ha convertido para muchos jubilados en una carrera de obstáculos. Las quejas por demoras, recortes de cobertura, endurecimiento de requisitos y reducción de prestaciones se multiplican en distintas regiones del país. Sin embargo, en medio de ese escenario de ajuste, una serie de resoluciones firmadas por la Dirección Ejecutiva del PAMI puso en marcha una amplia renovación de cargos jerárquicos en Santiago del Estero.
La documentación oficial muestra que el 2 de junio fueron firmadas numerosas resoluciones que implican desplazamientos y nuevas designaciones en dependencias de la Unidad de Gestión Local XIX.
Entre los funcionarios que dejaron sus cargos aparecen Zulma Aydee Barreto, titular del Centro de Atención Personalizada de Villa Atamisqui; Walter Ramón Moreno, responsable de Loreto; Elena Noelia Jigena, titular de Pinto; y Fabricio Alejandro Favaro, referente MOEIT de la Agencia La Banda.
En forma simultánea fueron designados nuevos responsables para distintos centros de atención y agencias del organismo. La nómina completa de los nombrados y sus reemplazos surge de las resoluciones oficiales: en Villa Atamisqui fue designado un nuevo titular en reemplazo de Zulma Aydee Barreto; en Loreto se nombró un nuevo responsable en lugar de Walter Ramón Moreno; en Pinto se designó una nueva autoridad en reemplazo de Elena Noelia Jigena; y en la Agencia La Banda se nombró un nuevo referente MOEIT en sustitución de Fabricio Alejandro Favaro. Asimismo, las resoluciones incluyen nuevas designaciones en dependencias de Campo Gallo, Quimilí, Pozo Hondo, Los Juríes, Añatuya y Termas de Río Hondo.
Las resoluciones alcanzan a La Banda, Loreto, Villa Atamisqui, Campo Gallo, Quimilí, Pozo Hondo, Los Juríes, Añatuya y Termas de Río Hondo, entre otras dependencias.
El argumento utilizado por la conducción nacional es idéntico en todos los casos: "cambios de gestión y administración instrumentados" y la necesidad de avanzar en un "reordenamiento de los recursos humanos".
La magnitud del movimiento no pasa inadvertida. Se trata de una de las mayores reestructuraciones simultáneas registradas en los últimos años dentro de la estructura territorial del organismo en Santiago.
Lo llamativo es que este proceso ocurre en un contexto particularmente sensible para los afiliados.
Durante los últimos meses, organizaciones de jubilados, profesionales de la salud y beneficiarios del sistema han denunciado dificultades para acceder a medicamentos, demoras en autorizaciones, restricciones administrativas y mayores exigencias para mantener determinadas coberturas.
Mientras los afiliados reclaman respuestas frente a problemas cotidianos que impactan directamente sobre su salud y calidad de vida, la conducción del organismo destinó esfuerzos administrativos a una profunda renovación de cargos políticos y de conducción territorial.