a carrera presidencial hacia 2027 ya comenzó a tomar forma en Argentina y las primeras encuestas nacionales empiezan a delinear un escenario político marcado por la polarización, el desgaste económico y la disputa entre el oficialismo libertario y el peronismo.
Distintos estudios de opinión realizados en los últimos meses ubican al presidente Javier Milei y al gobernador bonaerense Axel Kicillof como las figuras con mayor intención de voto de cara a las próximas elecciones presidenciales.
Según un relevamiento nacional de la consultora Delfos, Kicillof alcanza el 36,2% de intención de voto en un escenario de primera vuelta, mientras que Milei aparece con el 31,4%. Incluso, el estudio sostiene que el dirigente peronista lograría imponerse en un eventual balotaje.
Sin embargo, otras consultoras reflejan un panorama distinto. Un informe de Equipo Mide posicionó a Milei nuevamente en primer lugar con una ventaja cercana a seis puntos sobre Kicillof, pese a que la desaprobación hacia la gestión nacional comenzó a crecer durante los últimos meses.
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Otro de los sondeos más comentados fue difundido por Isasi/Burdman, donde el actual mandatario aparece con una ventaja mucho más amplia. Allí, Milei alcanzaría el 54% en una hipotética segunda vuelta frente al 35% del gobernador bonaerense.
Mientras tanto, la consultora Tendencias mostró un escenario más ajustado: Milei obtuvo el 38% de intención de voto contra el 33,1% de Kicillof, separados por menos de cinco puntos porcentuales. El mismo informe reveló además que el 55,7% de los encuestados mantiene una imagen negativa del Gobierno nacional.
Más allá de la disputa principal, otros dirigentes también comienzan a aparecer en los estudios electorales, aunque con niveles considerablemente menores. Entre ellos figuran Patricia Bullrich, Victoria Villarruel, Mauricio Macri y Juan Schiaretti, quienes intentan conservar protagonismo dentro de un escenario político cada vez más fragmentado.
Analistas políticos coinciden en que la situación económica será uno de los factores decisivos rumbo a 2027. La inflación, el empleo, el poder adquisitivo y la conflictividad social podrían influir directamente sobre la imagen del oficialismo y redefinir el mapa electoral en los próximos meses.
Por ahora, las encuestas muestran una tendencia clara: la pelea por la Casa Rosada ya comenzó y todo indica que el escenario político volverá a estar atravesado por una fuerte grieta entre continuidad y oposición.