Un particular episodio llamó la atención de vecinos y transeúntes en la zona céntrica, cuando apareció un llamativo mensaje de disculpas dirigido a una joven identificada como “Delfi”. El texto, escrito en tono coloquial y humorístico, decía: “QUE GIL QUE SOY, SIEMPRE ME LA MANDO”, generando curiosidad y comentarios entre quienes pasaban por el lugar.
El hecho ocurrió en la calle 9 de Julio, entre Dorrego e Italia, donde el curioso gesto rápidamente se convirtió en tema de conversación. Si bien no trascendieron mayores detalles sobre el conflicto entre las partes, el método elegido para pedir perdón se destacó por su originalidad y tono descontracturado.