Los medicamentos utilizados para combatir la obesidad revolucionaron los tratamientos para bajar de peso en los últimos años, pero una nueva investigación advierte que sus beneficios podrían reducirse considerablemente cuando los pacientes abandonan la medicación.
Un estudio publicado recientemente en la revista científica eClinicalMedicine concluyó que las personas que suspenden los tratamientos basados en agonistas del receptor GLP-1, como la semaglutida y la tirzepatida, recuperan gran parte del peso perdido durante los meses posteriores.
Según los datos analizados por los investigadores, los pacientes recuperan alrededor del 60% de los kilos perdidos durante el primer año después de dejar el tratamiento. Además, las proyecciones indican que el efecto rebote podría alcanzar hasta el 75% del peso perdido con el paso del tiempo.
Los especialistas explican que estos medicamentos actúan generando sensación de saciedad y ayudando a controlar el apetito. Sin embargo, cuando el tratamiento se interrumpe, ese efecto desaparece y el organismo tiende a recuperar parte del peso perdido.
Por qué preocupa el abandono del tratamiento
Uno de los principales problemas detectados es que una gran cantidad de pacientes abandona la medicación antes de completar un año de tratamiento.
Entre los motivos aparecen el elevado costo de los medicamentos, la necesidad de mantener aplicaciones periódicas y algunos efectos secundarios gastrointestinales que pueden dificultar la continuidad.
Frente a este escenario, expertos en obesidad remarcan que el tratamiento no debe entenderse como una solución rápida, sino como parte de una estrategia integral que incluya alimentación saludable, actividad física y seguimiento profesional.
Mira también: Franco Arroyo nos presentó a su hija Ema en Mamma Mia
El rol de los hábitos y el seguimiento médico
Los especialistas coinciden en que los mejores resultados se observan en aquellos pacientes que aprovechan el período de tratamiento para incorporar cambios sostenibles en su estilo de vida.
En estos casos, la medicación funciona como una herramienta para facilitar el descenso de peso mientras se consolidan hábitos que permitan mantener los resultados a largo plazo.
Además, algunos expertos plantean la necesidad de diseñar esquemas de reducción progresiva de la medicación en lugar de una suspensión abrupta, con el objetivo de disminuir el riesgo de recuperar peso rápidamente.
Quiénes pueden beneficiarse más
Los tratamientos farmacológicos suelen estar indicados para personas con obesidad o sobrepeso asociado a enfermedades metabólicas, siempre bajo supervisión médica.
También pueden ser una alternativa para pacientes que no reúnen condiciones para una cirugía bariátrica o como complemento antes o después de una intervención quirúrgica.
Los especialistas insisten en que no existe una solución única para todos los casos y que cada tratamiento debe adaptarse a las características y necesidades de cada paciente.
Tu canal de entretenimiento: El Multi Stream