En la localidad de Salamanca, en el estado de Guanajuato, cuatro hermanos perdieron la vida tras una violenta disputa por una vivienda familiar que no contaba con testamento.
El hecho ocurrió en la comunidad rural de Los Mirandas, ubicada a unos 11 kilómetros al norte de la cabecera municipal. Allí, los hermanos —identificados como José, J. Guadalupe, Lourdes y otro conocido como “El Chayas”— se reunieron junto a su padre de 85 años para discutir la división de una propiedad intestada.
Según testimonios vecinales, la discusión escaló hasta que uno de los hermanos, apodado “El Chayas”, extrajo un arma de fuego y disparó contra tres de sus familiares. Luego, salió de la vivienda y se quitó la vida en la entrada del inmueble.
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La vivienda en disputa quedó en el centro del conflicto sucesorio, en un contexto donde la legislación local establece que, ante la ausencia de testamento, los bienes deben repartirse mediante una sucesión legítima entre los herederos directos.
El caso generó conmoción entre los habitantes de la comunidad, mientras familiares sobrevivientes analizan ahora los pasos legales para definir el futuro de la propiedad y sobrellevar el duelo por la tragedia.