El viernes por la noche, un grave incidente alteró la calma del Santa Rosa en la Capital. Todo indicaría que una presunta traición amorosa en el seno íntimo de una familia desató un feroz escándalo, el cual requirió la urgente intervención de los efectivos de la Comisaría 63.
Pasadas la 1:30 de la mañana, de acuerdo con los primeros testimonios recabados por las autoridades, un joven de 26 años compartía una amena ronda de bebidas en su propia vivienda junto a su pareja de 27 años y su propio tío, un empleado municipal de 36.
Según su relato ante los uniformados, el muchacho habría descubierto a su novia manteniendo relaciones íntimas con su familiar bajo su propio techo. Completamente ofuscado por la impactante escena, el joven desató su furia. Fue entonces que los señalados "infieles" escaparon rápidamente del lugar y buscaron asilo a unos 500 metros, resguardándose en la vivienda de la madre del empleado municipal, una jubilada de 70 años.
Lejos de calmarse y dar por terminada la noche, el sobrino engañado se habría dirigido hacia ese inmueble empuñando un rebenque y en una abierta actitud amenazante. Aterrada por el tenso clima que se vivía en su vereda, la dueña de casa alertó a la Policía sobre la presencia de un hombre presuntamente armado y solicitó a los gritos que su hijo y la joven se retiraran para evitar graves represalias.
Al arribar al sector, los uniformados lograron apaciguar las aguas y dialogar con la "víctima" de la infidelidad. El joven negó poseer un arma de fuego, asegurando que únicamente empuñaba un rebenque y aclarando que no llegó a agredir físicamente a nadie.
En medio de la caldeada entrevista policial, el muchacho manifestó su firme decisión de finalizar la relación sentimental con la presunta infiel. Finalmente, para cerrar el escandaloso episodio, exigió que otros familiares retiraran de su propiedad las pertenencias de su "desleal" tío, entregando dos motocicletas —una Honda CB 125 Twister y una Motomel Skua—, una motoguadaña y varias prendas de vestir.