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Por qué tener buena vista no siempre alcanza para conducir de manera segura

Especialistas remarcan la importancia de evaluar no solo la agudeza visual, sino también el campo visual, una capacidad que puede verse afectada por enfermedades como glaucoma, diabetes, ACV y trastornos neurológicos.

La visión cumple un papel fundamental al momento de conducir, pero los especialistas advierten que no alcanza con ver bien las letras de un cartel o distinguir objetos a distancia. Existe otro aspecto igual de importante que muchas veces pasa desapercibido: el campo visual.

Según explicó el médico oftalmólogo Omar López Mato, miembro de la Cámara de Medicina Oftalmológica (CAMEOF), el campo visual es el espacio que una persona puede percibir mientras mantiene la mirada fija en un punto determinado. Esta capacidad permite detectar movimientos, vehículos, peatones o cualquier situación que ocurra en los costados sin necesidad de girar la cabeza.

"Muchas personas pueden tener una excelente agudeza visual y, sin embargo, presentar alteraciones importantes en el campo visual sin darse cuenta", señaló el especialista.

De acuerdo con los estudios citados por López Mato, entre el 3% y el 20% de la población presenta algún tipo de defecto en el campo visual, porcentaje que aumenta considerablemente con la edad y puede alcanzar al 20% de las personas mayores de 65 años.

El problema radica en que casi la mitad de quienes padecen estas alteraciones no son conscientes de la pérdida de visión periférica hasta que son sometidos a estudios específicos.

Entre las enfermedades que pueden afectar el campo visual figuran el glaucoma, la diabetes, desprendimientos de retina, accidentes cerebrovasculares, esclerosis múltiple, tumores cerebrales y patologías de la hipófisis, entre otras afecciones que comprometen la vía óptica.

Los especialistas destacan que el glaucoma es una de las principales causas de pérdida del campo visual. Esta enfermedad afecta aproximadamente al 2% de las personas mayores de 40 años y su incidencia aumenta hasta el 14% en mayores de 60.

Las estadísticas también muestran una fuerte relación entre estas alteraciones y la seguridad vial. Estudios realizados en población adulta revelaron que los conductores mayores con defectos en el campo visual pueden llegar a duplicar el riesgo de sufrir accidentes de tránsito, especialmente durante la conducción nocturna.

Además, se observó que más de la mitad de los conductores mayores de 60 años involucrados en siniestros viales presentaban algún tipo de limitación en su campo visual.

Por ese motivo, López Mato sostuvo que la evaluación visual para renovar la licencia de conducir debería incluir estudios específicos del campo visual, especialmente en personas de mayor edad.

"Limitar los controles únicamente a la agudeza visual implica dejar de lado una parte esencial de nuestra capacidad para percibir el entorno", afirmó.

Los especialistas consideran que incorporar este tipo de estudios permitiría no solo mejorar la seguridad vial, sino también detectar de manera temprana enfermedades que muchas veces permanecen ocultas hasta etapas avanzadas.

En ese sentido, remarcan que una buena salud visual no depende únicamente de cuánto se ve hacia adelante, sino también de la capacidad de percibir todo aquello que ocurre alrededor, un factor clave para conducir de manera segura.

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