El nacimiento de Nazarena continúa generando repercusión entre los santiagueños. La pequeña llegó al mundo en el Centro Integral de Salud (CIS) Banda con un peso de 6,5 kilos, una cifra poco habitual para un recién nacido que sorprendió tanto al personal médico como a quienes se encontraban en el centro de salud.
Su madre, oriunda de Colonia Dora, relató que el embarazo había sido catalogado como de alto riesgo debido al importante tamaño que presentaba la bebé en las ecografías y controles realizados durante la gestación.
“Para mí fue difícil porque decían que era un parto riesgoso, pero gracias a Dios salió todo bien. La bebé está perfectamente”, expresó la mujer, aliviada tras el nacimiento de su hija.
La intervención se realizó durante la semana 38 de embarazo y se desarrolló con éxito, permitiendo que tanto la madre como la recién nacida evolucionen favorablemente.
Desde el CIS Banda explicaron que los bebés que nacen con más de cuatro kilos son considerados macrosómicos, una condición que obliga a extremar los cuidados médicos durante el embarazo y el parto para prevenir posibles complicaciones.
En este caso, además, existía un antecedente familiar. Los dos hijos mayores de la mujer también nacieron con pesos superiores al promedio. El primero pesó 3,8 kilos y el segundo 4 kilos, aunque ninguno se acercó al registro alcanzado por Nazarena.
Mientras continúa internada, la pequeña permanece bajo observación del equipo de Neonatología, que realiza controles metabólicos y cardiológicos de rutina para asegurar una correcta adaptación fuera del útero materno.
El caso despertó un gran interés en toda la provincia debido a las características poco frecuentes del nacimiento. De hecho, se trata de uno de los pesos más elevados registrados en los últimos años en Santiago del Estero.
Si la evolución continúa siendo favorable, madre e hija recibirán el alta médica en los próximos días y regresarán a Colonia Dora, donde las esperan familiares y seres queridos para dar la bienvenida a la nueva integrante de la familia.