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Deportes Se trabaja en la formación y desarrollo en los más pequeños. Una escuelita modelo en La Banda

René Eduardo Ruiz, conocido como el "Pinino" de La Banda, festeja el 30 Aniversario de su escuela deportiva

El exgolero mantuvo una exclusiva entrevista a Nuevo Diario. Habló de todo. Destacó el trabajo de todos los integrantes del cuerpo técnico, el apoyo de los dirigentes del Club Sarmiento y de los padres de los pequeños y futuros futbolistas.

Una postal de René Ruiz, en la redacción de N.D.

René Eduardo "Pinino" Ruiz, un apasionado del fútbol, ha dedicado su vida al desarrollo del deporte y a la formación de jóvenes talentos. La escuela de fútbol infantil que creó, tras una importante carrera deportiva, acaba de cumplir treinta años. Se inició en Sarmiento de La Banda, este exdelantero hizo su debut en la primera división a los 15 años, además de tener paso notorio por clubes como Independiente, San Lorenzo, Lanús, Juventud Antoniana de Salta, Central Córdoba (en dos etapas), Douglas Haig (Pergamino) y Tigre de Buenos Aires. Se retiró del fútbol profesional a los 28 años, sorprendiendo a muchos. "Pinino" Ruiz tuvo una entrevista exclusiva con el Nuevo Diario.

Para permanecer tres décadas en el espacio y tiempo del fútbol no es fácil. ¿Cuál es su secreto?

- Siempre he dicho que en esto hay que trabajar con seriedad, responsabilidad y, especialmente, con mucha vocación. No hay secretos. El pasado 1 de junio cumplimos treinta años de la escuela de fútbol en el Club Sarmiento. Mi vida ha girado siempre en torno a un balón, desde que era un niño jugando y luego con los chicos. Es una alegría inmensa. Tengo la sensación de que el tiempo ha pasado volando; es increíble haber persistido tanto tiempo.

El proyecto tiene continuidad, ¿verdad?

- Gracias a Dios, sí. Cuando uno comienza un proyecto, no sabe cuánto tiempo durará. Todos los líderes que han pasado por el club, mi club (Sarmiento), siempre me han apoyado. Siempre sabían de mi responsabilidad, dedicación y, especialmente, de mi vocación para formar y desarrollar a los chicos. Así nació el proyecto de formar pequeños jugadores para el club. No hay dudas de que los niños (de 5 a 12 años) son la base de un club, luego pasan a las inferiores para proyectarse para jugar en primera división.

¿Cómo fue la etapa inicial?

- Fue muy difícil. Había que gestionar varios temas organizativos, pero con el tiempo las cosas se fueron dando y muchos chicos llegaron a la primera división . Ahora estamos disfrutando de esos frutos. Tenemos la suerte y el orgullo de que muchos chicos jueguen en el fútbol de primera de nuestro fútbol y otros a nivel nacional e internacional. Tenemos los casos de Maher Carrizo (de Vélez Sarsfield al Ajax de Ámsterdam), Exequiel Zeballo (en Boca Jrs.), Nicolás Paz (Unión de Santa Fe), Matías García (jugó en el Club Hamrun Spartans, primera liga maltesa), entre otros jugadores que nos enorgullecen tremendamente.

Además de las técnicas y la ubicación en cada puesto de juego, ¿qué otras enseñanzas les transmite a los niños?

- La idea es el fútbol, pero también los formamos como personas. Les enseñamos a amar este deporte que es único. En mi carrera profesional tuve que ser responsable y profesional, por eso trato de inculcarles eso a los chicos, y ese es un principio básico de la vida. Después de la carrera, que suele durar diez o doce años, las cosas cambian. Esa responsabilidad te sirve en la vida misma, para respetar al prójimo, respetar el trabajo en general y cumplir con los horarios. Siempre digo que una escuelita no es solo sobre jugar y divertirse con un balón. Hay que formar de manera sistemática a los jugadores a través del entrenamiento y las exigencias para que en el futuro, en el fútbol profesional, esas exigencias no les resulten difíciles. Cuando hay que trabajar, hay que trabajar, simple y llanamente.

¿Qué es lo que no le gusta de este tiempo?

- En la actualidad, los niños debutan en primera de una forma muy prematura, es decir, muy jóvenes. Las etapas se han acelerado mucho. Esto está cambiando la forma de trabajar. Yo no he estado de acuerdo con esto, pero lamentablemente, debido a las exigencias del mundo, este es el sistema que hay. Como resultado de esto, los niños disfrutan menos. Nosotros intentamos que en esta etapa disfruten al máximo, porque después llegan las exigencias de ganar constantemente.

Treinta años es un largo tiempo. ¿Recuerda a todos los niños que han pasado por la escuela?

- Sí. Gracias a Dios, tengo una memoria visual brillante. Muchas veces, en la calle me saludan hombres que ahora son adultos y que fueron alumnos. En algunos casos, puedo olvidar a algunos que tuvieron un paso fugaz, pero a la mayoría los tengo en mi memoria. También ocurre que la mayor parte de los jugadores que pasaron por la escuela de Sarmiento, con el tiempo, envían a sus hijos y, en algunos casos, a sus nietos, lo que genera una conexión muy hermosa. Es algo maravilloso; especialmente las primeras camadas, están en mi mente y en mi corazón.

¿Cómo ha logrado sostenerse durante tres décadas?

- Como dije al principio, con trabajo y vocación. Pero es verdad que tengo la suerte y el honor de haber formado un excelente equipo de trabajo. Siempre he tenido buen ojo para elegir con quién trabajar, aquellos que piensan como yo. Hemos trabajado siempre en armonía. Nuestro equipo incluye exjugadores que tenían una alta capacidad técnica, como: Felipe Jiménez; Emiliano "Api" Benac, "Cacho" Zamora, Roberto "Bombo" López, Diego Leiva, Hugo Adamo, Santiago Chávez, Hernán Adamo y Gustavo Pereyra. Además, todos los niños y sus padres que depositaron su confianza en nosotros.

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