Mientras millones de argentinos esperan con ansiedad cada presentación de la Selección, la historia de Yolanda, una mujer de 105 años, conmueve por su ternura y pasión inesperada por el fútbol. Nacida en 1920, asegura haber sido testigo de todos los Mundiales y reconoce que fue Lionel Messi quien despertó en ella una admiración que la convirtió en una fiel seguidora del equipo nacional.
Aunque durante gran parte de su vida no prestó demasiada atención al deporte, todo cambió con la irrupción del capitán argentino. "Desde que lo conozco a Messi no me perdí ninguna", contó con una sonrisa, al recordar que desde entonces cada partido de la Selección se transformó en una cita obligada frente al televisor.
"Yo miraba a Messi nada más", confesó entre risas. "Donde está Messi, estoy yo", resumió, dejando en claro que su pasión está ligada a la figura del rosarino.
Sin embargo, la admiración de Yolanda trasciende el talento futbolístico. "Lo admiro porque es un buen hombre, un buen padre", expresó, destacando los valores personales del campeón del mundo como el principal motivo de su cariño y respeto.
Los encuentros de la Selección son también una celebración familiar. Rodeada de sus seres queridos, vive cada jugada con entusiasmo y recuerda con especial emoción los festejos por la obtención de la Copa del Mundo en Qatar 2022. "Salimos todos a la calle", evocó sobre aquella histórica consagración.
Como toda fanática, conserva un sueño pendiente: conocer personalmente a Messi o, al menos, recibir un saludo del ídolo argentino. "Sí, lo quiero conocer", afirmó sin dudar, imaginando incluso la posibilidad de viajar a Estados Unidos para cumplir ese anhelo.
Pero la historia de Yolanda va mucho más allá del fútbol. A sus 105 años mantiene una admirable vitalidad: cuida sus plantas, pinta, realiza tareas domésticas y disfruta de actividades cotidianas con una energía que sorprende. "Lo que puedo, lo hago", asegura.
Tampoco esconde sus gustos. Cuenta que disfruta de comidas caseras como asados, guisos, fideos, tortillas, pastel de papa y, especialmente, las papas fritas. Y revela otro de sus pequeños placeres: "Me encanta el whisky", una costumbre que adquirió hace años y que aún hoy disfruta ocasionalmente.
Cuando le preguntan cuál es el secreto para alcanzar los 105 años con semejante entusiasmo, Yolanda no habla de fórmulas ni recetas milagrosas. Su respuesta es tan simple como inspiradora: hay que vivir con ganas.
Te puede interesar: El Multi Stream