Johana Elizabeth Ibáñez (38 años) y su esposo, Sergio Gordillo (40), habían preparado todo para llevar a su hija de 8 años a un centro de salud pediátrico para que le realizaran un fondo de ojo por un problema de visión. Los tres habían partido alrededor de las 22.30 de anteanoche de su domicilio de la manzana 19 del barrio Belén. El hombre, quien era albañil, conducía la Zanella de 110 cc; en el medio se había sentado la menor y, finalmente, su madre, quien era ama de casa.
A las 22,45, se movilizaban de oeste a este por la avenida Antenor Álvarez y se detuvieron por el semáforo en rojo de la intersección con avenida Leopoldo Lugones de la zona norte capitalina. Estaban a unos 200 metros de su destino. El objetivo era que Johana y su hija quedaran en el centro de salud para que estuvieran entre las primeras en ser atendidas ayer. En tanto, Sergio volvería a su casa, donde habían quedado otros tres hijos, dos mujeres de 11 y 14 años y un varón de 2, quien sufre de autismo, de acuerdo con lo manifestado por su abuela materna, Sara Virginia Ibáñez.
Sin embargo, tal como publicó ayer Nuevo Diario, mientras estaban detenidos y esperando el semáforo en verde para seguir viaje, fueron embestidos desde atrás por una combi perteneciente al USAR 26 de la Policía de la Provincia.
Las consecuencias fueron nefastas. Sergio Gordillo sufrió múltiples fracturas y traumatismo de cráneo que provocaron su muerte. Johana Ibáñez también perdió la vida por múltiples traumatismos y aplastamiento de cráneo, por lo que se sugirió que se la velara a cajón cerrado. La menor salvó su vida al encontrarse entre sus padres, aunque sufrió lesiones que obligaron su internación en el Cepsi con un estado de salud estable y fuera de peligro.
La combi policial también embistió otra moto en la que se movilizaba Miguel Ángel Debs (43), domiciliado en el barrio Colón. El hombre fue trasladado al hospital Regional con traumatismo y herida cortante en la pierna izquierda, donde le practicaron dos puntos de sutura; luego fue dado de alta.
La combi siguió la marcha por Antenor Álvarez hacia el este y, en la intersección de avenida Belgrano, colisionó con un colectivo de la línea 110 que era conducido por Daniel Pereyra (61), residente en el barrio Siglo XXI.
Sara Ibáñez, la madre de Johana, pidió ayer "que se haga justicia" para su hija y su yerno y los dos policías que viajaban en la combi "quedaran presos porque los han abandonado, se han dado a la fuga".
"Mi hija estaba entusiasmada con su embarazo de cinco meses de mellizos", afirmó la mujer entre lágrimas. Sara dijo que se hará cargo de la crianza de sus cuatro nietos.
Los restos de las víctimas fatales son velados en su domicilio del barrio Belén.
Detenidos e imputados
Los dos policías que viajaban en la combi que protagonizó el múltiple accidente quedaron detenidos antenoche e imputados de homicidio culposo en accidente de tránsito. Se trata del cabo primero Jonathan Giménez (32), domiciliado en el barrio Centenario, quien manejaba el vehículo, y del oficial ayudante Nahuel Osvaldo Salto (22), residente en El Cruce, Figueroa, quien viajaba como acompañante. Ambos pertenecen al Cuerpo Guardia de Infantería y se dirigían a cargar combustible.
Fueron sometidos a exámenes de alcoholemia (dio negativo) y toxicológicos. Ayer fueron examinados por el médico forense. Los investigadores tratan de establecer por qué embistieron a los motociclistas y por qué siguieron la marcha. Surgieron conjeturas sobre falta de frenos, un problema de salud en el conductor o directamente querían darse a la fuga. Todo es materia de una profunda investigación policial y judicial.
La niña pregunta por su madre
La familia materna de la niña de 8 años sobreviviente del accidente en el que sus padres perdieron la vida indicó que los médicos les informaron que la menor se encuentra internada, estable y fuera de peligro, mientras es contenida psicológicamente en el centro de salud pediátrico. Los familiares señalaron que la niña llora y pregunta por su madre.
La contención psicológica también se extenderá a través de los profesionales de la DINAF hacia el resto de los hijos del matrimonio fallecido, especialmente de las menores de 11 y 14 años.
Dos tragedias en un mes
El 24 de mayo del corriente año, hace menos de un mes, Johana Ibáñez, su esposo y sus hijos no se encontraban en su casa de la manzana 19 del barrio Belén. En la vivienda había quedado el hermano de la mujer, Mauricio Exequiel Ibáñez (25 años), quien vivía con ellos.
En esa circunstancia, vecinos advirtieron que el joven estaba ahorcado en un árbol del fondo. Fue auxiliado y solicitaron ayuda médica, aunque cuando llegaron los profesionales de la salud determinaron fehacientemente que estaba sin vida.
Sara Ibáñez indicó que su hijo se dedicaba a juntar cartón y plásticos para venderlos para el reciclaje y que desconoce las causas que lo llevaron a tomar la drástica determinación. "El 24 de mayo he perdido a mi hijo y ahora a mi hija Johana; esto es muy doloroso", afirmó la mujer.