Luego del levantamiento del secreto de sumario en la causa por el femicidio de Agostina Vega, se conocieron nuevos detalles sobre las horas posteriores al crimen, a partir de la declaración de un testigo clave que vivía en la misma vivienda del principal acusado, Claudio Barrelier.
Se trata de Matías, un inquilino que convivía junto a su pareja en el domicilio ubicado en Juan del Campillo 878. Según su testimonio, el lunes 25 de mayo por la noche regresó al lugar alrededor de las 22:00 y se encontró con el imputado en un estado de fuerte conmoción.
“Nos dirigimos hasta la pieza de Claudio, estaban todos reunidos allí”, relató el testigo, quien aseguró haber visto también a la pareja del acusado y a su madre dentro del inmueble.
En su declaración, Matías afirmó que Barrelier habló brevemente sobre la desaparición de la adolescente y luego se quebró emocionalmente. “Me dijo que había visto a Agostina para darle plata para un Uber… después se puso mal, se tapó con una frazada, se largó a llorar y no quiso hablar más”, señaló.
El testigo agregó que el imputado se mostraba “bajoneado y triste”, mientras el resto de los presentes permanecía en silencio ante la situación.
Por otro lado, también se conoció la declaración de la pareja de Barrelier, quien recordó un hecho previo vinculado a la víctima en 2025, cuando el acusado estuvo detenido tras una denuncia por presunta privación ilegítima de la libertad.
Según su relato, en aquella oportunidad habría visto a la joven salir de la vivienda en ropa interior y gritando que había sido abusada y secuestrada, momento en el que decidió llamar al 911.
La investigación continúa su curso y los nuevos testimonios se incorporan al expediente mientras la Justicia intenta reconstruir la secuencia completa de los hechos.