La fe del pueblo santiagueño vivió una jornada de profunda emoción al presentarse oficialmente una escultura única del Cristo Resucitado. La obra, que se encuentra habilitada a todo el público que desee compartir este momento de admiración, fue emplazada hoy en el Anfiteatro Papa Francisco, perteneciente a la Capilla de Mama Antula en la localidad de Villa Silípica.
El enigma de Turín como inspiración
El diseño de esta impactante imagen nació a partir de los rasgos impresos en la histórica Sábana Santa de Turín, el conmovedor lienzo que según la tradición cristiana envolvió el cuerpo de Jesús tras su crucifixión. Cada detalle de la silueta fue minuciosamente elaborado tomando como referencia los múltiples estudios científicos, artísticos y tridimensionales que intentan descifrar la huella de ese tejido. Lejos de ser una figura estática, la obra busca reflejar la serenidad del rostro después del dolor, la nobleza de la mirada y la victoria definitiva del amor sobre la muerte.
Diversos análisis científicos coinciden en que la imagen original de Turín no fue creada con pigmentos humanos, sino por un fenómeno de luz y energía luminosa súbita que actuó desde el interior. Muchos creyentes y expertos llegan a considerarla la primera fotografía de la historia.
Inspirado en ese misterio, el artista junto a su equipo de acompañamiento espiritual tomaron una decisión clave en el diseño: decidieron no incluir las llagas de la crucifixión. Aunque debatieron este punto, optaron por representar al Cristo en un instante glorioso y posterior al encuentro con sus discípulos, donde las heridas ya están redimidas y la vida vence a la muerte.
El artista y sus guías
El responsable material de plasmar este deseo de unir el arte y la ciencia es el escultor Facundo Cardoso, radicado en la ciudad de La Plata pero proveniente de una familia santiagueña. Para lograr esta pieza, el artista estudió exhaustivamente la bibliografía de la Sábana Santa. Durante todo el proceso de trabajo creativo, recibió la orientación espiritual y teológica del Padre Mario Ramón Tenti a nivel local, junto a los aportes desde Madrid del Padre Hernán Pereda, de la Congregación Cooperadores Parroquiales de Cristo Rey.
El lazo histórico con Santiago
La elección de este diseño guarda un nexo histórico innegable con nuestra provincia. En el Convento Santo Domingo de la ciudad Capital se conserva una réplica oficial de la Sábana Santa. La presencia de esta valiosa pieza está documentada en los antiguos inventarios jesuíticos del Archivo General de la Nación que datan del año 1767. Tras la expulsión de la Compañía de Jesús, el tejido quedó bajo la celosa custodia de la comunidad dominica, convirtiéndose en un signo de continuidad de la fe de los primeros misioneros.
Con la entronización de la nueva escultura en Villa Silípica, el predio de oración une de forma definitiva tres pilares fundamentales de la fe:
- La Sábana Santa como testimonio del milagro pascual.
- La propia escultura que traduce la fuerza de la Resurrección.
- La figura incansable de María Antonia de Paz y Figueroa.