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Argentina vs. Suiza en el Mundial, el antecedente del 2014 que nos favorece

Con un gol de Ángel Di María a dos minutos del final del tiempo suplementario, la Selección Argentina venció 1-0 a Suiza y avanzó a los cuartos de final del Mundial de Brasil 2014 en uno de los partidos más dramáticos de la era Sabella.

El 1 de julio de 2014 quedó grabado para siempre en la memoria de los hinchas argentinos. En el estadio Arena Corinthians, de São Paulo, la Selección Argentina sufrió durante 118 minutos frente a una ordenada Suiza, pero encontró el gol de la clasificación cuando el partido parecía encaminado a los penales.

El equipo dirigido por Alejandro Sabella llegaba como uno de los candidatos al título, con Lionel Messi como máxima figura y tras haber ganado el Grupo F con puntaje ideal. Sin embargo, el cruce por los octavos de final resultó mucho más complicado de lo esperado.

Durante los 90 minutos reglamentarios, Suiza planteó un partido inteligente, con una defensa sólida y rápidas salidas de contraataque que pusieron en aprietos a la defensa argentina. A pesar del dominio de la posesión, la Albiceleste encontró dificultades para generar situaciones claras de gol.

El arquero Diego Benaglio tuvo una destacada actuación al responder con seguridad cada vez que fue exigido, mientras que Lionel Messi, Gonzalo Higuaín, Ezequiel Lavezzi y Ángel Di María intentaban romper el cerrojo defensivo sin éxito.

Con el empate sin goles, el encuentro se extendió al tiempo suplementario. El desgaste físico comenzaba a sentirse y ambos equipos sabían que un error podía ser decisivo.

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Cuando restaban apenas dos minutos para el final del alargue, apareció la jugada que cambió la historia. Lionel Messi tomó la pelota en la mitad de la cancha, dejó atrás a varios rivales y habilitó con precisión a Ángel Di María, quien definió de primera con un remate cruzado que venció a Diego Benaglio y desató el festejo de millones de argentinos.

El 1-0 parecía definitivo, aunque todavía quedaba una última emoción. En la jugada siguiente, Suiza estuvo a centímetros de empatar el partido cuando Blerim Džemaili conectó un cabezazo que pegó en el palo y, en el rebote, la pelota volvió a golpear en su cuerpo antes de salir desviada. Fue la ocasión más clara del conjunto europeo y dejó al borde de la eliminación a la Selección Argentina.

Pocos segundos después, el árbitro sueco Jonas Eriksson marcó el final del encuentro y confirmó la clasificación argentina a los cuartos de final, donde esperaba Bélgica.

Más allá del resultado, aquel partido es recordado por el enorme sacrificio del equipo de Alejandro Sabella, que resistió la presión de un rival muy competitivo y encontró la victoria gracias a una combinación entre sus dos máximas figuras ofensivas.

La clasificación frente a Suiza fue un paso clave en el camino hacia la final del Mundial de Brasil 2014. Luego llegarían el triunfo 1-0 sobre Bélgica, la inolvidable semifinal ante Países Bajos, resuelta por penales, y la definición frente a Alemania, que terminó con la derrota argentina por 1-0 en el tiempo suplementario.

A más de una década de aquella noche en São Paulo, el gol de Ángel Di María sigue siendo uno de los momentos más recordados de la historia reciente de la Selección Argentina. Una jugada que evitó los penales, mantuvo vivo el sueño mundialista y quedó grabada para siempre en la memoria del fútbol argentino.

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