Un proyecto de ley presentado en Bolivia generó una fuerte polémica al proponer la esterilización voluntaria como parte de un programa destinado a mujeres en situación de calle que atraviesan problemas de consumo de drogas.
La iniciativa fue impulsada por el diputado Néstor Rodríguez, quien explicó que la medida apunta a mujeres que viven en condiciones de extrema vulnerabilidad y que, según sostuvo, no se encuentran en condiciones de garantizar el cuidado de sus hijos debido a las adicciones.
Durante la presentación del proyecto, el legislador aseguró que existen casos de madres que, producto de su situación de consumo, no pueden cubrir las necesidades básicas de sus hijos, argumento que utilizó para defender la propuesta.
Rodríguez también señaló que en Bolivia habría alrededor de 18.000 personas en situación de calle, de las cuales unas 4.000 residirían en el departamento de Santa Cruz, cifras que expuso para justificar la necesidad de una legislación específica.
La iniciativa provocó un amplio debate en distintos sectores políticos, sociales y de derechos humanos, donde se plantearon cuestionamientos sobre sus alcances, sus implicancias éticas y el respeto a los derechos fundamentales de las personas involucradas.