Las picadas ilegales en la Ruta 88, en las afueras de Mar del Plata, volvieron a generar preocupación entre vecinos y automovilistas, quienes denuncian que las carreras clandestinas se repiten con frecuencia y ponen en riesgo la vida de quienes transitan por la zona.
Uno de los episodios más recientes ocurrió el viernes por la noche, a la altura del barrio Don Emilio, camino a Batán, cuando un grupo de motociclistas habría interrumpido el tránsito para realizar competencias ilegales. Según relataron testigos, los conductores de los vehículos debieron frenar de manera repentina para evitar una colisión.
Una automovilista contó que, además del peligro generado, algunas personas que participaban de las maniobras llegaron a patear su vehículo, aumentando el clima de tensión.
Tras lo ocurrido, varios afectados se dirigieron a una garita policial cercana para realizar el reclamo. Allí, según manifestaron, los efectivos les explicaron que los motociclistas suelen escapar antes de que lleguen los patrulleros, lo que dificulta su identificación y detención.
Los vecinos sostienen que las carreras clandestinas se realizan casi todas las noches y aseguran haber presentado reiterados reclamos ante distintos organismos sin obtener una solución definitiva.
Frente a esta situación, renovaron el pedido de mayores controles y operativos de prevención, advirtiendo que las picadas representan un serio riesgo tanto para quienes participan como para los automovilistas y peatones que circulan por la Ruta 88.