Omar De Felippe se mostró satisfecho tras la victoria por 2-1 ante San Lorenzo en el Madre de Ciudades, resultado que metió a Central Córdoba en los cuartos de final del Torneo Clausura. El DT comenzó felicitando a Lanús por haber obtenido la Copa Sudamericana y luego se metió de lleno en el análisis de su propio equipo.
“Sabíamos que iba a ser un partido complicado, muy disputado. Todos nos jugamos cosas y se juega así. Hicimos un buen partido, estaba muy parejo hasta las expulsiones. Cometimos un error en una salida y nos convirtieron, pero tratamos de no perder la calma”, afirmó.
El técnico reconoció que el partido cambió con las acciones disciplinarias:
“Después pasó lo que sucedió: el penal, las expulsiones… y ahí se desvirtuó un poco todo. Pero fuimos justos ganadores. Lo fuimos a buscar. Estoy contento por la clasificación. Y hay que entender que todos los partidos que vienen van a ser tan duros como este”.
Sobre las polémicas arbitrales, De Felippe evitó quedarse en la controversia:
“Si nos tenemos que preocupar por lo que van a decir… todos los fines de semana hay polémicas. Yo también estuve en ese lugar y todos nos quejamos. Pero después veo el partido en casa y evalúo lo que hice bien o mal. No siempre la culpa la tiene el otro: empezamos a perder el partido por un error gravísimo en la construcción del juego”.
El entrenador destacó también el nivel y la evolución del equipo:
“Nos pegaron mucho todo el año, hasta que entendieron que acá también hay un buen equipo. Se olvidaron de nosotros. Este equipo perdió solo dos partidos en todo el torneo y tiene muy pocos goles en contra. No hay que desprestigiar siempre”.
Consultado por la campaña, De Felippe subrayó el valor del proceso:
“Hace tiempo que estamos y trabajamos para que el equipo siga creciendo. Ojalá nos toque jugar una final; sería cerrar un año extraordinario. No sé si el club podrá repetir algo así. Lo que estamos viviendo es bárbaro. Los pibes responden, hay mucho trabajo y mucho compañerismo”.
También elogió a José Florentín, autor del gol agónico:
“Hace diez partidos que busca el gol y estaba apurado. Le dijimos que estuviera tranquilo, y hoy ese gol nos dio la victoria”.
Por último, dejó un mensaje para los hinchas:
“Hay que aguantar un poco más. Que después puteen si no les gusta un cambio, pero este grupo se está rompiendo el alma. Ahora pensamos en lo que viene, otro partido igual de duro”.