Hay cumpleaños que se celebran con una torta, una canción y un abrazo. Y hay otros en los que, aunque la persona ya no esté, millones sienten la necesidad de saludarla. Este viernes 30 de octubre, Diego Armando Maradona cumpliría 66 años y, una vez más, Argentina vuelve a pronunciar su nombre con una mezcla de alegría, nostalgia y emoción.

Porque Diego no fue solamente un futbolista. Fue ese pibe que salió de Villa Fiorito con una pelota bajo el brazo y terminó convirtiéndose en una figura capaz de detener el tiempo. Fue el que hizo llorar de felicidad a un país, el que convirtió una gambeta en una obra de arte y el que hizo que millones de personas se abrazaran sin conocerse.

Pero también fue mucho más que sus goles. Para muchos, Maradona representa una época, una infancia, una tarde frente al televisor junto al padre o el abuelo, una camiseta guardada como un tesoro y una voz que todavía parece escucharse cada vez que alguien grita: "¡Diego!".

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El cumpleaños de alguien que sigue presente

Maradona murió el 25 de noviembre de 2020, pero su ausencia nunca consiguió borrar su presencia. Su imagen aparece en las paredes, en las banderas de las canchas, en los tatuajes, en las canciones y en las conversaciones de quienes todavía discuten cuál fue su mejor partido.

Cada generación encuentra su propio Diego. Los que lo vieron jugar recuerdan lo que sintieron; los que llegaron después lo conocen a través de videos, relatos y homenajes. Y todos, de alguna manera, terminan entendiendo por qué aquel número 10 despertó una devoción que pocas figuras deportivas consiguieron alcanzar.

Su historia también estuvo atravesada por contradicciones, excesos, alegrías y dolores. Maradona nunca fue un personaje sencillo ni una figura perfecta. Tal vez por eso su historia sigue generando tantas emociones y debates: porque detrás del ídolo hubo un hombre con una vida tan extraordinaria como difícil.

Una fecha que invita a volver a gritar su nombre

Este 30 de octubre, Diego cumpliría 66 años. No habrá un nuevo festejo suyo, ni una aparición inesperada, ni otra genialidad con la pelota. Pero habrá recuerdos, homenajes y millones de personas que, por un instante, volverán a ese momento en el que Maradona parecía capaz de hacer cualquier cosa.

Y quizás esa sea la forma más sincera de explicar lo que significa su figura: hay personas que se van, pero dejan algo tan grande que el tiempo no consigue llevárselo.

Hoy, como cada cumpleaños, la pregunta no es cuántos años cumpliría Diego. La pregunta es cuántos años más tendrán que pasar para que Argentina deje de extrañarlo.

Y la respuesta, para muchos, es sencilla: ninguno.