River Plate encarará una nueva edición del Superclásico frente a Boca Juniors con un panorama sumamente complejo en el armado del plantel. El entrenador Leonardo Ponzio padece un importante dolor de cabeza en la conformación del equipo tras confirmarse tres ausencias definitivas por lesión, mientras aguarda con pesimismo la evolución de Aníbal Moreno a solo dos días del trascendental compromiso en La Bombonera.

La mayor preocupación del cuerpo técnico se concentra en la zona del mediocampo. Aníbal Moreno volvió a entrenarse de forma diferenciada por las molestias lumbares y en el gemelo que le impidieron completar el último encuentro ante Racing, por lo que sus posibilidades de ser titular son casi nulas. La situación es crítica debido a que su reemplazante natural, Fausto Vera, tampoco estará disponible tras sufrir un desgarro en el isquiotibial del cual aún le restan diez días de recuperación.

A estas complicaciones inmediatas se le suman dos ausencias de larga data que no volverán a jugar en lo que resta del año. El defensor Juan Carlos Portillo se encuentra en la fase final de rehabilitación tras la rotura de ligamentos cruzados sufrida en febrero y será preservado para realizar la pretemporada a la par del grupo de cara a 2027. Por su parte, el juvenil Agustín Ruberto atraviesa el sexto mes de recuperación de la misma lesión en su rodilla izquierda y su retorno también está proyectado para comienzos del próximo año.

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