Las discusiones en torno al arbitraje vienen ganando espacio semana tras semana. Entre sospechas, quejas públicas y silencios forzados para evitar sanciones, el clima en el fútbol argentino se volvió cada vez más tenso. En ese marco, Claudio “Chiqui” Tapia participó de una jornada vinculada al deporte y expuso su visión sobre el momento que atraviesan los jueces.
Para el titular de la AFA, las equivocaciones existen, pero no pueden reducirse a un solo sentido: “No siempre la responsabilidad es del árbitro. También hay un rival que te supera. Es un juego rápido y de decisiones en segundos”, aseguró. Además, destacó el nivel general del referato local y remarcó que varios representantes argentinos estarán en la preparación rumbo al próximo Mundial.
Tapia valoró la incorporación de Fernando Rapallini a la estructura arbitral y explicó que la intención es reforzar la formación y disminuir los fallos: “Se trabaja constantemente para corregir lo que está mal. Tan malo no es nuestro arbitraje, estoy convencido de eso”, expresó.
En ese mismo sentido, pidió que jugadores, entrenadores y comunicadores eviten cargar todas las responsabilidades sobre los jueces: “No hay errores que favorezcan siempre al mismo. Es una sugestión que aparece cada tanto y que termina perjudicando al fútbol más que ayudando”, señaló.
Las controversias recientes volvieron a encender la discusión. Los incidentes en el cruce entre Deportivo Madryn y Deportivo Morón dejaron una imagen lamentable, con jugadores envueltos en agresiones y fuerzas de seguridad lanzando gas pimienta. A eso se sumó la bronca de los hinchas del Gallito, que reaccionaron con pintadas y daños en murales que homenajeaban a la Selección.
También resonó con fuerza lo ocurrido en la última fecha entre Barracas Central y Huracán, donde dos penales cobrados a instancias del VAR cambiaron el desarrollo del partido y encendieron el malestar del Globo, que quedó afuera de los Playoffs.
En medio de ese escenario cargado, Tapia eligió mostrarse firme y respaldar a los árbitros, insistiendo en que los errores existen, pero las teorías de favoritismos sistemáticos, según él, no tienen sustento.