La crisis institucional que atraviesa Paraguay sumó un nuevo episodio este viernes 6 de noviembre, luego de que se ordenara la detención del expresidente Santiago Peña, pocas horas después de su salida del Gobierno mediante un juicio político.

La medida fue dispuesta por el Ministerio Público paraguayo en el marco de una investigación por presunta lesión de confianza y posibles maniobras financieras irregulares relacionadas con el escándalo de Ueno Bank.

Según trascendió, la Fiscalía estableció que Peña permanezca bajo arresto domiciliario, mientras avanzan las actuaciones judiciales para determinar su eventual responsabilidad en los hechos investigados.

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La orden se conoció después de que la Cámara de Senadores resolviera destituirlo con 44 votos a favor y un legislador ausente. La decisión puso fin anticipadamente a su mandato presidencial, que había comenzado en agosto de 2023.

Con su salida del cargo, el exjefe de Estado perdió los fueros asociados a la Presidencia y quedó expuesto a las actuaciones judiciales correspondientes.

La investigación por el caso Ueno Bank

La causa judicial busca esclarecer posibles irregularidades en las operaciones financieras de Ueno Bank, entidad que fue intervenida por el Banco Central del Paraguay debido a sus problemas de solvencia.

El conflicto tuvo un fuerte impacto social y económico, ya que cerca de 2,9 millones de clientes quedaron afectados por las restricciones sobre sus depósitos. Además, la situación comprometió importantes fondos de organismos públicos y provocó numerosas protestas en distintas ciudades paraguayas.

Entre los puntos que analiza la Fiscalía se encuentran posibles préstamos irregulares, movimientos de dinero y el manejo de recursos estatales depositados en la entidad financiera.

Las actuaciones buscan establecer si existieron responsabilidades de funcionarios y otros involucrados en las operaciones cuestionadas.

Peña había intentado renunciar antes de su destitución

En medio del avance del juicio político, el entonces presidente había anunciado su intención de renunciar mediante una publicación en redes sociales. Según argumentó, buscaba evitar una mayor confrontación y preservar la estabilidad institucional del país.

Sin embargo, su dimisión no prosperó y el Congreso continuó con el procedimiento que terminó con su destitución.

La crisis también repercutió dentro del oficialismo. Durante el proceso parlamentario, el expresidente Horacio Cartes, titular del Partido Colorado, habría retirado su respaldo político a Peña, según trascendió en medios paraguayos.

Tras la salida del mandatario, el hasta entonces vicepresidente Pedro Alliana asumió la Presidencia y deberá completar el período de Gobierno hasta agosto de 2028.

Mientras continúa la investigación por el caso Ueno Bank, la situación judicial de Santiago Peña abre un nuevo frente de incertidumbre en Paraguay. Al mismo tiempo, los ahorristas afectados mantienen sus reclamos para recuperar los fondos comprometidos por la crisis financiera.