La nueva subvariante de COVID-19 conocida como “Cicada” comenzó a generar preocupación a nivel internacional luego de que la Organización Mundial de la Salud la incorporara a su lista de “variantes en vigilancia”.
Identificada como BA.3.2, esta variante ya fue detectada en más de 20 países y presenta un crecimiento sostenido de casos en distintas regiones del mundo, según reportes recientes de autoridades sanitarias.
De acuerdo con un informe publicado en marzo por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, en algunos territorios esta subvariante ya representa hasta el 30% de los contagios analizados.
Desde el organismo estadounidense señalaron que el monitoreo de BA.3.2 resulta clave para evaluar su capacidad de evadir la inmunidad generada por infecciones previas o por la vacunación.
Si bien por el momento se mantiene bajo observación, especialistas advierten sobre la importancia de seguir de cerca su evolución para determinar su impacto en la dinámica de la pandemia.