El OIEA informa que la estructura protectora de la planta nuclear de Chernobyl, en Ucrania, ya no funciona correctamente como barrera de seguridad. Aunque una inspección reciente no encontró daños permanentes en los sistemas de monitoreo ni en los soportes estructurales, los técnicos confirmaron que la protección perdió sus funciones principales, incluyendo la de confinamiento.
La planta fue atacada en febrero mediante drones con explosivos, lo que afectó al recubrimiento exterior del llamado Nuevo Confinamiento Seguro (NSC), la estructura diseñada para impedir cualquier fuga radiactiva. Si bien ese incidente no generó una liberación de material radiactivo, el daño comprometió la integridad del escudo protector.
Las reparaciones realizadas hasta ahora han sido parciales —principalmente en la cubierta—, pero las autoridades advierten que se necesita una restauración completa para evitar un deterioro mayor y asegurar la protección a largo plazo. Entre las medidas recomendadas figuran controles de humedad, un programa eficaz de monitoreo de corrosión y la modernización del sistema de vigilancia automática del aislamiento.
Según lo previsto, para 2026 se efectuarán intervenciones temporales, con apoyo internacional, con el fin de recuperar las funciones de confinamiento del NSC y sentar las bases para su restauración definitiva, cuando la situación lo permita.
La central, que sufrió uno de los accidentes nucleares más graves de la historia en 1986, fue ocupada temporalmente por fuerzas rusas al inicio de la guerra, pero actualmente permanece bajo control ucraniano. Para garantizar la seguridad, el organismo encargado mantiene un equipo permanente en el sitio.