El papa León XIV recibió buenas noticias sobre su estado de salud luego de la cirugía a la que fue sometido por un tumor maligno en el pulmón. Según informó el Vaticano, los estudios posteriores a la intervención confirmaron que la enfermedad estaba localizada y que no necesitará tratamientos oncológicos adicionales.

De acuerdo con el parte médico difundido por la Santa Sede, los análisis del tejido extraído determinaron que se trataba de un adenocarcinoma pulmonar. Sin embargo, las evaluaciones posteriores concluyeron que no será necesario avanzar con otras terapias.

Una recuperación favorable tras la operación

El pontífice fue intervenido el martes 13 de octubre en el Policlínico Gemelli de Roma, donde los médicos le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho.

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La operación se desarrolló sin complicaciones y su evolución fue favorable. El sábado 17 de octubre recibió el alta hospitalaria y pudo regresar al Vaticano para continuar con su recuperación.

Un día después, León XIV volvió a mostrarse en público desde una ventana del Palacio Apostólico. En esa oportunidad, agradeció las oraciones de los fieles y el trabajo del equipo médico que lo atendió durante su internación.

Además, expresó su intención de retomar progresivamente sus actividades habituales, aunque su agenda dependerá de cómo avance su recuperación.

La expectativa por una posible visita a la Argentina

Las novedades médicas también renovaron la expectativa por la posible llegada del Papa a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, en el marco de una gira apostólica por Sudamérica que incluiría también a Uruguay y Perú.

El diagnóstico había generado incertidumbre sobre la posibilidad de concretar el viaje, debido a los tiempos de recuperación que requiere una intervención pulmonar de estas características.

Según la información difundida, el cirujano Stefano Margaritora había señalado que no existían impedimentos clínicos para que el pontífice pudiera realizar el recorrido previsto.

Mientras tanto, continúan las expectativas en torno a la organización de la visita y los preparativos para recibir al máximo representante de la Iglesia Católica.

Aunque la ausencia de tratamientos adicionales constituye una noticia alentadora, la concreción del viaje dependerá de la evolución de la salud del Papa y de la confirmación oficial del Vaticano.