La Justicia de Italia desarticuló una red de explotación sexual que operaba desde hace años en la ciudad de Milán y que generó fuerte impacto por la presunta vinculación de figuras del deporte.
Según la investigación de la Fiscalía local, la organización habría explotado a unas 100 mujeres a través de una agencia que retenía cerca del 50% de los ingresos generados por los servicios.
El caso involucra a alrededor de 70 futbolistas de la Serie A, incluidos jugadores de clubes como Inter, Milan y Juventus, además de un piloto de Fórmula 1. Sin embargo, sus identidades no fueron reveladas, ya que la legislación italiana no penaliza de manera directa la contratación de estos servicios.
En el marco de la causa, dos de los principales responsables —Emanuele Buttini y Deborah Ronchi— fueron detenidos y permanecen bajo prisión domiciliaria, imputados por delitos como favorecimiento de la prostitución, asociación ilícita y blanqueo de capitales.
La investigación continúa en curso y busca determinar el alcance total de la red, en un caso que vuelve a poner el foco en la explotación sexual y las estructuras que la sostienen en distintos ámbitos.