La trágica muerte del sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari, quien perdió la vida tras ser aplastado por una cruz mientras celebraba una misa en Guayaquil, Ecuador, sumó en las últimas horas un detalle verdaderamente escalofriante. Apenas tres minutos antes del fatal desenlace, el párroco le había brindado a sus fieles una profunda y casi premonitoria reflexión sobre la fragilidad de la vida y la inevitable llegada de la muerte.

El trágico episodio ocurrió este sábado en la Parroquia del Perpetuo Socorro y quedó completamente registrado, ya que el propio sacerdote se encargaba de transmitir sus ceremonias en vivo a través de su cuenta de Facebook.

Con un tono sereno, el sacerdote continuó su sermón instando a los fieles a valorar sus vínculos terrenales y espirituales: “Ese tiempo de calidad que damos a Dios, a nuestros hermanos, a la familia, es el tiempo mejor gastado”.

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La tragedia se desató apenas terminó su estremecedora reflexión. El Padre dio inicio a la Eucaristía y, según se pudo observar en las crudas imágenes de la transmisión oficial, la pesada cruz ubicada en la pared detrás del altar se desprendió repentinamente, cayendo de lleno sobre el cuerpo del religioso.

Tras el shock inicial y la confirmación del deceso, la Arquidiócesis de Guayaquil emitió un sentido comunicado oficial para despedirlo. “Nuestro querido P. Patricio Alfredo Sánchez Molinari, CSsR., quien se desempeñaba como párroco de la iglesia Perpetuo Socorro en la Vicaría Centro, ha partido a la Casa del Padre para gozar de su presencia y su gloria”, expresaron.