Mientras Venezuela continúa contabilizando víctimas y avanzan las tareas de rescate, los científicos comenzaron a explicar por qué los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el miércoles provocaron una destrucción tan grande y cuáles son los riesgos que todavía enfrenta el país.
Los especialistas coinciden en que no se trató de dos sismos independientes, sino de un "doblete sísmico", un fenómeno poco frecuente en el que dos terremotos de gran magnitud ocurren prácticamente de manera consecutiva y sobre una misma falla o un sistema de fallas estrechamente relacionadas.
El primer movimiento ocurrió a las 18:04 (hora local) y apenas 39 segundos después se registró un segundo terremoto, de mayor magnitud. Según los expertos, ese breve intervalo convirtió ambos eventos en una única liberación masiva de energía.
Por qué fueron tan destructivos
Los científicos explicaron que hubo varios factores que potenciaron el desastre.
El segundo terremoto, de magnitud 7,5, liberó casi tres veces más energía que el primero debido a que la escala de Richter es logarítmica y no lineal.
Además, ambos sismos fueron superficiales, lo que permitió que las ondas sísmicas llegaran con mucha más intensidad a la superficie.
A esto se sumó que el área afectada presenta abundantes sedimentos blandos, capaces de amplificar las vibraciones del suelo y provocar fenómenos como deslizamientos de tierra y licuefacción, proceso mediante el cual el terreno pierde consistencia y se comporta temporalmente como un líquido.
Otro aspecto determinante fue que la ruptura de la falla avanzó en dirección a Caracas, donde se registraron algunos de los daños más importantes.
Qué fallas geológicas estuvieron involucradas
La región norte de Venezuela se encuentra sobre una compleja interacción entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana, cuyo desplazamiento constante acumula enormes cantidades de energía.
Los investigadores analizan la participación de las fallas de Boconó, Guayabo y Morón, tres de los sistemas tectónicos más activos del país.
Según las primeras evaluaciones, el movimiento habría correspondido a una falla de deslizamiento lateral, similar a las que provocaron terremotos históricos en Haití, Turquía y la conocida falla de San Andrés, en Estados Unidos.
Advierten que seguirán las réplicas
Los especialistas sostienen que la actividad sísmica todavía está lejos de finalizar.
De acuerdo con las proyecciones del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), durante los próximos días continuarán registrándose numerosas réplicas de magnitudes moderadas.
Los modelos científicos estiman un 24% de probabilidades de que ocurra un nuevo sismo de magnitud 6 durante la próxima semana y un 3% de posibilidades de que vuelva a registrarse otro movimiento de magnitud 7.
Por ese motivo, las autoridades mantienen el estado de alerta mientras millones de personas permanecen fuera de sus viviendas y los equipos de emergencia continúan trabajando entre los escombros en busca de sobrevivientes.
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