Empresarios y sindicalistas brindaron un cauteloso respaldo al acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, al advertir que se deben garantizar la “defensa del empleo y de los intereses de la Argentina”, y analizar sector por sector para ver cómo los afecta ese convenio.
Fue luego de que dirigentes de centrales empresariales y de la CGT se reunieran con el ministro Dante Sica y el viceministro de Hacienda, Miguel Braun, para analizar los alcances de ese megaacuerdo comercial.
El presidente de la UIA, Miguel Acevedo, dijo que la entidad está “de acuerdo con la apertura y nadie se opone a eso, pero en el largo plazo”.
Acevedo dijo que en la reunión comenzaron a “ver la letra chica del acuerdo sector por sector, y nuestra posición es muy cauta, tenemos diez años para ajustarnos y estar a la altura de la Unión Europea para poder venderle y comprarle”.
El presidente de la UIA advirtió: “No vamos a poder integrarnos con alta inflación y con las tasas de interés elevadas, y es un ajuste que vamos a hacer entre todos; trabajadores, empresarios y Gobierno. Nos tenemos que ajustar a ellos pensando en el largo plazo y en previsibilidad, lo que nos va a permitir prepararnos para competir y poder venderles a los europeos”, señaló.
El secretario de Relaciones Internacionales de la CGT, Gerardo Martínez, admitió que “preocupa, como todo acuerdo, y está el desafío de que se transforme en una ventaja para los intereses de la Argentina”.
El jefe de la Uocra recordó que “nadie regala nada en este mundo global, por lo que el desafío es defender la cultura de trabajo y cómo generamos nuevos empleos, sin perjudicar a los existentes”.