La sucesión de rebajas para la calificación de la deuda argentina, ahora en zona de “default selectivo” según las consideraciones de Moody’s, Fitch y Standard & Poor’s se tradujo un nuevo retroceso de 2% en promedio para los precios de los bonos en dólares de referencia.
Este movimiento bajista llevó a los títulos soberanos a un recorte de valuaciones del 50% en 2020, con paridades en un rango del 22 al 34 por ciento.
La percepción de “default selectivo” se justificó después de que en la noche del domingo, el gobierno de Alberto Fernández decretara de forma unilateral el reperfilamiento hasta 2021 de los vencimientos de los títulos públicos en dólares emitidos bajo ley argentina.
El Riesgo País de Argentina, medido por JP Morgan, se disparó ayer unos 269 enteros, un 7,4%, para alcanzar los 3.921 puntos básicos a las 17, hora de cierre de la operatoria bursátil, un fuerte ascenso después de haber caído brevemente de los 3.600 puntos el lunes.
Para los títulos privados, el panorama diario fue más auspicioso, pues concretaron mayoría de alzas, a la sombra de los números positivos en Wall Street.
Es pronto para ver la “luz al final del túnel”, pero en las Bolsas de Nueva York reaparecieron las apuestas por la previsión de un repunte de la actividad económica norteamericana hacia fin de año, pasado el período más crudo del contagio de coronavirus.
Con una ganancia diaria de 3,4%, el Dow Jones de Industriales, una de las principales referencias de Wall Street, quedó por encima de los 23.400 puntos, y se asienta un poco más lejos que los recientes registros mínimos del 23 de marzo pasado, cuando operó por debajo de los 20.000 puntos por primera vez desde 2016.
Las cotizantes argentinas aprovecharon para captar ese envión alcista, en un mercado bursátil que no va a abandonar la volatilidad en las próximas semanas, aunque permitió una modesta recuperación de las valuaciones domésticas.