Por primera vez desde que se desató la pandemia del coronavirus y estalló la pulseada geopolítica entre las grandes potencias para encontrar culpables en esta catástrofe, la Argentina se mostró desde ayer abiertamente a favor de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una postura que acercó al presidente Alberto Fernández a China y lo enfrentó a la administración de Donald Trump.
Para el Gobierno la OMS no tuvo complicidad con China y, por el contrario, entiende que el organismo multilateral ha tenido hasta ahora un comportamiento “lógico y razonable” de la crisis. De hecho, el Presidente recibe permanentes reportes y consejos de delegados del organismo multilateral.
En este contexto, la Argentina suscribió con los 28 países miembros de la Alianza por el Multilateralismo un documento que señala, entre otras cosas, que “el virus no conoce fronteras. Todos los países están afectados. Debemos permanecer unidos en nuestra humanidad compartida”. Ese no fue el único mensaje elíptico destinado a la administración Trump. También hubo un pedido de “apoyo pleno a la OMS para liderar la respuesta mundial de salud pública” y ratificaron la asistencia financiera a ese organismo para contrarrestar el avance del COVID-19, indicó Infobae.
La decisión de la Argentina de avalar abiertamente el accionar de la OMS va en línea con el apoyo que el gobierno de Alberto Fernández viene sosteniendo a Beijing ante la pandemia del COVID-19.
El Gobierno dio instrucciones al ex canciller de Cristina Kirchner y actual senador del Frente de Todos, Jorge Taiana para exponer críticas a Trump en su embestida contra la OMS. Ello se cristalizó ayer con un comunicado del Grupo de Puebla -conformado por líderes progresistas entre los que está Fernández- donde se planteó una fuerte preocupación por la decisión de Estados Unidos de congelar los fondos que aporta a la OMS.