El presidente Alberto Fernández, el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el jefe de gobierno de la CABA Horacio Rodríguez Larreta discutieron ayer por casi un hora y media acerca del futuro de la cuarentena en el AMBA, que se encuentra en un pico de la curva y genera especial ansiedad en la provincia de Buenos Aires.
La definición se postergó acerca de si endurecer la cuarentena o no, si corresponde “volver a una fase anterior”, como reclaman en forma insistente en los equipos bonaerenses. Pero el Presidente tuvo oportunidad de escuchar los argumentos de ambos responsables políticos, antes de anunciar una decisión que llegará el 28 de este mes.
Lo real es que hay acuerdo sobre la necesidad de endurecer la cuarentena en las zonas más pobladas y críticas del país. Sin embargo, se están evaluando medidas que no implican retrotraerse a la fase que empezó el 20 de marzo. En la CABA coinciden con la provincia bonaerense en que hay preocupación por el aumento de los contagios que se verificó en las últimas semanas y hubo acuerdo con el presidente de “seguir muy de cerca los datos día a día, y hacer otro balance hacia el fin de semana para ver si hay que tomar medidas concretas” que, en ámbitos provinciales, se dan por firmes. Argentina llegó ayer a los 1.043 muertos por coronavirus y los contagios registraron un fuerte incremento (2.146 en las últimas 24 horas). En este marco, el presidente Fernández se encuentra reunido con el jefe de Gobierno porteño, Rodríguez Larreta, y su par bonaerense Kicillof para hacer un seguimiento de los índices de la mesa de trabajo conjunto que conformaron el viernes y definir el tono de la cuarentena en el AMBA en estas horas.