La prioridad para el regreso la tendrán los últimos cursos de los niveles, tanto de primaria como de secundaria.
Otro punto clave será el transporte público. Más del 25% del movimiento, sobre todo en las regiones metropolitanas, se corresponde con la actividad escolar. El documento promueve el escalonamiento en los horarios de ingreso y salida de los establecimientos para no saturar el transporte ni generar aglutinamientos en los accesos.
Será obligatorio el uso de tapabocas en primaria y secundaria tanto para alumnos como para docentes en todo momento, en las aulas y en los espacios comunes.
Estarán prohibidos los eventos o celebraciones masivas y se insistirá en la necesidad de limpieza y desinfección constante. Si se detectara un caso sospechoso o positivo, se procedería a hisopar al estudiante o docente, a su aislamiento y al rastreo de sus contactos estrechos. Al día siguiente estarían suspendidas las clases en la escuela y se realizarían tareas de desinfección. La asistencia alternada, algunos días sí y otros días no, volverá a traer la dificultad del cuidado de los chicos.