A cien días del primer anuncio del aislamiento social, el ministro de Salud, Ginés González García, habló sobre el avance del virus en el AMBA y la situación de las camas de terapia intensiva, entre otros temas.
La emergencia sanitaria por la pandemia, “con una capacidad de contagio que sorprende”, llevó al Gobierno a determinar una nueva y mayor restricción a la circulación de personas en esa región para evitar “consecuencias fatales por no contar con camas de terapia intensiva”, dijo González García a Télam.
“Buscamos manejar la cuarentena de tal manera que el número de casos fuera siempre controlable y administrado. Lo hicimos desde el primer día, y digo lo hicimos porque fue todo el pueblo argentino, lo hicimos entre todos”, indicó. El ministro recordó que “el virus no viaja solo en colectivo o en auto, viaja con la gente. Ese es el movimiento que tenemos que restringir porque aumentó mucho en las últimas dos semanas”.
“Cuando empezamos a notar que teníamos circulación comunitaria en una megalópolis como el AMBA, empezamos a pensar de otra manera; así que salimos con el Programa Detectar”, explicó González García.
El ministro continuó con su explicación: “También notamos que el avance de internación específica empezó a ser muy exponencial. Eso implicó que teníamos que hacer algo para que dentro de 25 o 30 días no suceda lo que no queremos que ocurra: que no haya ninguna persona que, por no tener una terapia intensiva, respiradores y todo lo que necesite termine con una consecuencia fatal”, dijo al final.