El ministro de Educación, Nicolás Trotta, rechazó la idea de retomar las clases presenciales en la ciudad de Buenos Aires, pero sí dio su aprobación para que los docentes y los equipos educativos trabajen de manera personalizada con los chicos que no tienen conectividad en sus hogares y no pudieron estudiar desde el inicio de la cuarentena.
“Cuando el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires nos propuso regresar a las aulas, le planteamos que no están dadas las condiciones epidemiológicas y le propusimos que la escuela vaya a las casas”, explicó Trotta. Sus declaraciones se produjeron después de Horacio Rodríguez Larreta, anunciara el viernes en conferencia de prensa la reapertura de algunas escuelas públicas para que 5.100 alumnos puedan volver a las aulas. “En este momento no se puede volver a la presencialidad y no vamos a exponer a ningún niño y docente en un distrito donde hay mayor circulación de Covid-19. Queremos que la escuela vaya a los chicos. No necesariamente su maestra sino alguien del equipo socioeducativo a acompañar y generar el vínculo con la familia”, explicó en Radio 10. Además, puso como ejemplo lo que sucede en distritos rurales donde son los maestros los que se encargan de llevar la tarea casa por casa y luego pasan a retirarla para hacer las correcciones correspondientes.
“La conectividad ayuda pero no resuelve. En la ruralidad los maestros son los que recorren las fincas y los campos para llevar el material educativo y el módulo de alimentos”, señaló.